“Mediante Ana Martínez (histórica dirigente del PRO en Rosario) generamos vínculo con la lista de Losada, por ejemplo. Se veía que iba a ser una elección muy pareja, se necesitaba evitar la fractura del día después de las PASO”, agregó la mencionada fuente.
La clave del día después es una de las cuestiones que más esgrimen desde el entorno de Rodríguez Larreta para justificar la decisión de jugar con las cuatro listas. Incluso esto habría servido también para que no se genere mayor polémica con la disputa que hubo la semana posterior a las PASO entre la mencionada Losada y Maximiliano Pullaro, ex funcionario de Seguridad provincial, más cercano al senador nacional Martín Lousteau y el diputado nacional Emiliano Yacobitti.
Estos dos últimos fueron los que también procuraron que se baje la tensión cuando, una semana después de la elección, aceptó que Losada se había impuesto y se puso a disposición de sumar para la candidatura.
Algo similar sucedió con Angelini. El vicepresidente del PRO fue uno de los primeros en aceptar su derrota y ponerse a colaborar codo a codo con la campaña de Losada. La decisión sorprendió a varios dentro de ese espacio por los antecedentes de Angelini, sin embargo fue el primero que buscó dentro de Santa Fe acercarse a la ahora candidata. “Hubo una intención de hacer un acuerdo que no prosperó”, se explayó una fuente inmiscuida en esas negociaciones.
Es que la situación de Juntos por el Cambio en esa provincia revestía, y aún lo hace, una cruenta interna con cruces y acusaciones de por medio entre los principales dirigentes. Luego del retiro de la política de Miguel del Sel siguió la demora de cierto sector de la UCR de romper lazos con el socialismo provincial, que gobernaba en ese entonces. Ya en el 2019 el exintendente de la capital provincial, José Corral, hizo fuerza para ser el candidato del espacio.
La mala gestión, aún con un flujo más que intenso de fondos por parte de la Casa Rosada, se sumó a la estrategia en conjunto del macrismo de “darle una mano” a quien terminó como gobernador, Omar Perotti, con el objetivo de derrotar al socialismo de Santa Fe. La interna dentro de Juntos por el Cambio se intensificó luego cuando en las generales Mauricio Macri se impuso allí.
La provincia de Santa Fe tiene además un peso especifico en lo que respecta a la disputa contra el Frente de Todos. Allí Perotti rubricó un acuerdo con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner para terminar con la interna allí. La decisión del presidente Alberto Fernández y del entonces jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, de potenciar la candidatura del ex ministro de Defensa, Agustín Rossi.
Otras provincias donde JxC mira con atención
Pero las miradas no están puestas en Santa Fe solamente en el comando larretista. Si bien la consideran como una de las provincias clave, algunos incluso remarcan que al igual que la provincia de Buenos Aires hay un resultado incierto, hay otros distritos que hoy en día se llevan la mayor atención por la necesidad de que no se revieran los resultados.
Dos de esos casos son La Pampa y el Chubut. En las últimas semanas la atención se centro en los principales candidatos que tiene Juntos por el Cambio allí. En el primero de los dos distritos el candidato a senador nacional Daniel Kroneberger y quien encabeza la lista de diputados, Martín Maqueyra, extreman esfuerzos para retener el 48,9% de los votos que cosecharon las nominas de la coalición opositora y que le permitieron superar en votos al Frente de Todos que en La Pampa le agregó un condimento especial; la número dos de la lista para la Cámara Alta es la mano derecha de Fernández de Kirchner, la Secretaria Administrativa del Senado, María Luz “Luchy” Alonso.
El antecedente de 2017, en donde en las PASO Juntos por el Cambio derrotó a la lista del peronismo que en las generales terminó dando vuelta la diferencia, es algo que nadie de ver. Por so consideran que la distancia puede acortarse, según explicaron.
En Chubut, el diputado nacional Ignacio Torres tiene un objetivo similar. Mantener el 39,5% de la coalición en las PASO lo que representó 12 puntos de diferencia con el Frente de Todos. La importancia en esa provincia patogénica reside además en que Torres tiene la chance concreta de que el oficialismo pierda dos senadores en la Cámara Alta.