En ese momento, se activó la alarma de una empresa de seguridad privada que la víctima tenía contratada, por lo que el agresor salió corriendo de su habitación.
Sin embargo, aparentemente no logró escapar de la vivienda por la rápida llegada de los policías, que pudieron detenerlo semidesnudo mientras se ocultaba en una de las dependencias de la casa que se utilizaba como despensa. Según los investigadores, la víctima tuvo que ser atendida porque se hallaba en estado de shock y sufrió un pico de presión, aunque se encuentra fuera de peligro.
El hombre de 27 años, quien contaba con antecedentes penales, aguardaba hoy en los tribunales ser indagado por la fiscal.