El mediático abogado confirmó que se reunirá en los próximos días con la familia de Brenda para definir los pasos a seguir. Según explicó, la tragedia que atraviesan los allegados de la joven fue determinante para que decidiera involucrarse:
“Cuando nos llamaron inicialmente sabíamos que estaba pasando por encima de ellos una tragedia. Nos gusta ser los directores de una investigación. Me parece que, después de nuestros años de experiencia, es un puesto que nos merecemos. Si hay otros colegas, hay que establecer ciertas pautas de trabajo”.
Con estas palabras, Burlando dejó en claro que su rol no será secundario. Pretende conducir las acciones judiciales y fijar parámetros claros en la investigación, incluso en coordinación con otros abogados que ya trabajan en la causa.
Uno de los pasajes más duros de la entrevista fue cuando Burlando apuntó contra las autoridades:
“Lo que le pasó a estas chicas tiene que ver con la ausencia del Estado. Lo sucedido muestra la impunidad estatal”.
Con esta definición, el abogado volvió a instalar un tema recurrente en casos de alto impacto: la responsabilidad del Estado en garantizar seguridad y justicia. Para Burlando, el hecho de que tres jóvenes hayan sido secuestradas y asesinadas bajo estas condiciones no puede analizarse sin observar el rol de la política, las fuerzas de seguridad y la justicia.
En otro tramo de sus declaraciones, Burlando se refirió a uno de los señalados como líder narco en la zona: el denominado “Pequeño J”.
“No es el líder que pretenden mostrar”, aclaró el abogado, y agregó que existe un “abecedario de responsables” detrás del hecho.
Sus palabras apuntan a desarticular la idea de que el crimen se explica con un solo jefe narco o una sola banda. En cambio, insiste en que se trata de un sistema más amplio, con múltiples actores que deben ser identificados.
Burlando también planteó la necesidad de no conformarse con los avances ya realizados:
“Tenemos que llegar no solamente hasta el final que nos están mostrando, sino tal vez investigar todos los posibles finales”.
La frase sintetiza su intención de ir más allá de lo evidente, de buscar todos los caminos y ramificaciones de la trama criminal que derivó en el triple crimen. Según el letrado, el caso tiene varias capas que no deben quedar ocultas bajo el relato oficial.
Uno de los puntos más fuertes de su exposición fue cuando se lo consultó por la posibilidad de complicidades:
“Estamos hablando de funcionarios públicos, políticos y responsables en distintos ámbitos”.
Con esa frase, Burlando dejó entrever que el triple crimen no solo involucra a narcos o bandas locales, sino que también podría haber sectores del poder implicados, directa o indirectamente, ya sea por acción, encubrimiento o negligencia.
En este sentido, su ingreso al caso plantea un desafío extra: ¿qué tan lejos podrá avanzar la investigación si involucra a actores estatales?
En el cierre de su intervención, Burlando fue categórico:
“No vamos a dar un paso atrás. Continuaremos con la investigación exhaustiva junto a todo nuestro grupo de profesionales. Fundamentalmente, nos interesa la seriedad y el respeto”.
La declaración no solo refuerza su compromiso con la familia de Brenda, sino que también marca un mensaje hacia la sociedad: el objetivo es que este caso no quede en la impunidad y que se llegue a todas las instancias necesarias.
La presencia de Burlando no es un detalle menor. En los últimos años, el abogado se convirtió en figura recurrente en casos mediáticos de gran relevancia social, como el crimen de Fernando Báez Sosa. Su estilo directo y su capacidad para captar la atención mediática suelen traducirse en una presión extra sobre las autoridades judiciales.
Para muchos, la decisión de la familia de Brenda de convocarlo responde a la necesidad de evitar dilaciones y garantizar que la investigación no quede inconclusa. El antecedente de otros casos donde Burlando logró mantener la atención pública es visto como un factor clave.
En lo inmediato, se espera que Burlando tenga reuniones formales con la familia y presente escritos ante la justicia para ser reconocido oficialmente como querellante. A partir de allí, podría solicitar medidas de prueba, ampliar líneas de investigación y hasta plantear la revisión de ciertas decisiones tomadas en la instrucción.
Asimismo, no se descarta que su equipo de trabajo realice investigaciones paralelas, como ocurrió en casos anteriores, para luego aportar esas pruebas a la causa principal.
El triple crimen de Florencio Varela sigue cargado de interrogantes sin resolver. ¿Qué papel tuvo realmente el “Pequeño J”? ¿Existen otras bandas implicadas? ¿Hubo complicidad de funcionarios o fuerzas de seguridad? ¿Hasta dónde llega la trama de encubrimiento?
Con la incorporación de Fernando Burlando, la expectativa es que esas preguntas empiecen a obtener respuestas más claras y que, a la vez, el caso se mantenga en el centro del debate público hasta lograr justicia para las víctimas.