El caso quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°3 de Avellaneda, liderada por el fiscal Elbio Laborde, quien dispuso una serie de medidas urgentes para esclarecer el origen y propósito de los restos encontrados.
Entre las diligencias ordenadas, se incluyó la intervención de la Policía Científica, encargada de analizar los frascos y recolectar evidencia en el lugar del hallazgo. Además, se dispuso el traslado de los fetos a la Morgue Judicial de Quilmes, donde se realizarán autopsias con el objetivo de determinar las causas de muerte y obtener información relevante para la investigación.
El macabro hallazgo ha generado numerosas preguntas entre los vecinos y las autoridades. ¿De dónde provienen los fetos? ¿Fueron desechados por una institución médica o clínica clandestina? Estas son algunas de las hipótesis que guían la investigación.
Según expertos, el uso de formol para conservar tejidos humanos sugiere que estos restos podrían haber sido manipulados con fines científicos o educativos. Sin embargo, el abandono de estos frascos en un contenedor de residuos abre la posibilidad de un acto negligente o incluso delictivo.
El fiscal Laborde no ha descartado ninguna línea de investigación y ha solicitado que los análisis forenses incluyan pruebas de ADN para intentar identificar a los progenitores o posibles responsables. Además, se está revisando si existe alguna denuncia previa relacionada con la desaparición de fetos o actividades irregulares en clínicas de la zona.
El caso ha generado un gran impacto en Wilde y sus alrededores. La noticia del hallazgo no tardó en difundirse, dejando a los vecinos alarmados y exigiendo respuestas claras. "Es aterrador pensar que algo así podría pasar aquí, tan cerca de nuestras casas", expresó una vecina que vive a pocos metros del lugar.
Las autoridades municipales también han manifestado su preocupación por lo sucedido. Desde la intendencia de Avellaneda, se comprometieron a colaborar con la investigación para garantizar que se esclarezcan los hechos y evitar que situaciones similares se repitan.
Aunque aún no se ha confirmado el origen de los fetos encontrados, el caso podría destapar prácticas clandestinas o negligencias en el manejo de restos humanos. Según especialistas, la legislación argentina regula estrictamente la disposición de este tipo de restos, y cualquier infracción podría derivar en severas sanciones penales.
En tanto, la Policía Científica continúa trabajando en la identificación de posibles huellas, análisis del contenido de los frascos y recolección de datos que ayuden a reconstruir la cadena de hechos.
La comunidad, mientras tanto, permanece expectante y preocupada por los resultados de una investigación que promete traer a la luz una verdad difícil de enfrentar.