La joven sostuvo que el médico le hizo preguntas sobre su intimidad que no correspondían al motivo de la visita. También afirmó que recibió anticonceptivos vencidos y que durante una ecografía transvaginal el profesional no utilizó gel conductor. Según su testimonio, los movimientos realizados con el transductor le provocaron molestias que persistieron después del estudio.
A partir de esa presentación, su abogado, Hernán Cordón, reclamó la detención del médico y pidió que fueran convocadas las profesionales que atendieron a la paciente posteriormente.
La segunda denuncia llegó el 25 de septiembre. Jésica M. R., también de 26 años, relató que durante un control ecográfico realizado en enero el ginecólogo le habría tocado reiteradamente una pierna y hecho comentarios explícitos sobre la sexualidad femenina. Antes de presentar el caso ante la Justicia, la mujer había realizado un reclamo ante su obra social.
Cinco días después, Rita P., de 32 años, sumó otra acusación. De acuerdo con su relato, durante distintas consultas el médico se burló de su apariencia física y de su salud mental. Luego, según denunció, comenzó a escribirle por Instagram.
La presentación incluyó capturas de conversaciones y archivos de video que, de acuerdo con la denunciante, mostrarían al profesional exhibiendo sus genitales a través de la mensajería privada.
Los relatos de otras pacientes
El 1° de octubre se incorporó la denuncia de Oriana S. A., de 24 años. La joven afirmó que, durante un control relacionado con su DIU, el médico manipuló el dispositivo de una manera que le provocó un dolor intenso. También sostuvo que el profesional filmó una parte de la revisión con su propio celular y aportó ese registro a la causa.
Laura S. W., de 38 años, denunció que durante un control de embarazo el ginecólogo habría continuado con maniobras que le resultaban incómodas pese a que le pidió que se detuviera. Según su versión, el médico le respondió que él decidía cuándo finalizaba el estudio. También le atribuyó el comentario sobre el aspecto de sus genitales y el costo de la consulta.
La otra presentación de esa jornada fue realizada por Tamara V., de 29 años, quien ubicó los hechos denunciados en 2021. La mujer afirmó que le recetaron óvulos vencidos, que le provocaron ardor, y que el profesional insistió en que debía someterse a una cesárea.
La séptima denuncia es investigada por un equipo fiscal diferente y corresponde a Romina C. La mujer relató un encuentro privado con Kumiega fuera del consultorio y sostuvo que el médico avanzó sobre ella pese a que había expresado su negativa.
Según su testimonio, después de ese episodio el profesional se despidió con indiferencia y siguió enviándole mensajes personales y fotografías de sus viajes durante varios meses. Esta presentación incluye una acusación por presunto abuso sexual con acceso carnal y tramita ante el fiscal Jorge Cáceres Olivera.
Dos fiscalías trabajan sobre las denuncias
Las actuaciones están divididas entre dos equipos del Ministerio Público Fiscal chaqueño. El Equipo Fiscal N.º 2, a cargo de Ana González de Pacce, reúne seis presentaciones vinculadas con situaciones que habrían ocurrido en el contexto de la atención médica.
La denuncia restante está en manos del Equipo Fiscal N.º 4, encabezado por Cáceres Olivera, y se refiere al episodio que la mujer ubicó fuera del consultorio.
En paralelo, los representantes legales de las denunciantes solicitaron que el ginecólogo sea detenido. El planteo se apoya en la cantidad de presentaciones y en la posibilidad, según sostienen, de que los hechos respondan a una conducta reiterada.
La postura del abogado defensor
Zacarías Issolo, representante legal de Kumiega, rechazó los señalamientos y aseguró que las prácticas realizadas por el ginecólogo respetaron los procedimientos médicos correspondientes.
El letrado también puso en duda el relato sobre la ecografía transvaginal que, según una de las denunciantes, se habría realizado sin gel conductor. Para cuestionar esa versión, planteó públicamente: “Si el aparato funciona con ultrasonido y el gel es necesario para obtener la imagen, entonces, si no usó gel, ¿cómo salió la imagen?”.
Además, la defensa entregó voluntariamente las historias clínicas a la fiscalía con el objetivo, según explicó Issolo, de evitar medidas como un allanamiento o una detención. El abogado afirmó que su cliente permanece en su domicilio y atraviesa episodios de pánico ante el rechazo social generado por el caso.
Hasta el momento, Kumiega no está detenido ni formalmente imputado, según los datos aportados sobre la investigación. La Justicia deberá establecer qué ocurrió en cada uno de los episodios denunciados y determinar si existen responsabilidades penales.