Los ladrones comenzaron a desvalijarle los bolsillos mientras su pareja, desesperada, intentaba entrar con el hijo menor a la casa y pedía que le permitieran sacar al otro niño, que seguía en el vehículo.
“No le hacían caso. Mientras me revisaban, dos de ellos ya se estaban subiendo al auto. Recién en el último segundo me dejaron sacar a mi hijo”, relató Leandro.
“Fue un momento muy duro, no podía desabrocharle el cinturón. Mis piernas se aflojaron cuando logré sacarlo”, confesó. El niño, que padece un trastorno del desarrollo cognitivo, es autista, prematuro y necesita asistir regularmente a terapias. “Esto me mata, me está devastando. Nunca había vivido algo así en carne propia”, lamentó.
Los delincuentes escaparon a toda velocidad en el Fiat Argo robado.
La buena noticia que recibió la familia tras el violento robo y el miedo
En un giro afortunado, Leandro y su familia recuperaron su camioneta robada, vital para llevar a su hijo a terapias. El vehículo fue encontrado gracias al trabajo conjunto de la Policía de Buenos Aires y Prefectura Naval Argentin en Solano.