El cambio de rumbo del juego se dio bien entrado el tercer set. Es que la ilusión de Obras siguió creciendo a continuación, con Herrera como estandarte e incluso como autor de un 12-9 que facturó con un saque que descansó en la red, que parecía señalar la suerte del campeón. Todavía a altísimo nivel, el conjunto sanjuanino progresó a 21-18 entre Melgarejo y Rodrigo Quiroga, pero en ese punto todo cambió. Un error por el centro dejó a Bolívar a uno (21-20) y las Águilas percibieron la debilidad rival: Lucas Ocampo se hizo gigante para el 22 iguales y, después de un nuevo tanto de Quiroga, aprovechó luego la presión de saque del MVP Raydel Hierrezuelo y con dos contras descontó por 25-23.
Lo que sigue, se dio en un santiamén. Obras acusó el golpe y el cuarto parcial fue de otro partido, con Bolívar entonadísimo hacia números de 6-3 y 10-5. Un bloqueo de Pablo Crer en la pelota siguiente detonó a la hinchada del República de Venezuela, que notaba cómo la cosa empezaba a cambiar. Obras intentó reagruparse (14-11), pero Madaloz apuró el saque y calmó las aguas por 16-11. La recta final se abrió por 20-12 y el Celeste, con Martínez y Madaloz, no se demoró para el 25-13 y el tie-break.
Como tenía que ser, esta gran final entre dos rivales nivelados se cerró con un quinto set de dientes apretados. Y el capítulo final fue una síntesis del partido, porque Obras primero pegó a 3-0 y progresó a 7-4 con Quiroga a la cabeza, para un mando que llegó a ser de 9-6 desde la incansable defensa de Franco Massimino. Sin embargo, aunque Obras alcanzó el punto 13 en ventaja, un error de Herrera significó el 13 iguales y un bloqueo de Crer puso a Bolívar arriba en el sprint final (14-13). El cierre tardó en llegar, pero sumaron Madaloz y Martínez hasta que Agustín Loser, también de bloqueo, materializó el 18-16.