"No me gusta la idea de estar en la calle y tomar shoppings, pero el hambre vuelve a ser un problema en la Argentina. No lo recomiendo y no lo comparto, pero entiendo por qué ocurre".
"La demonización que hacen con Grabois no es justa, es un hombre muy genuino; aunque en muchas cosas no estoy de acuerdo, como en la reforma agraria. A él lo único que le preocupa es que la Argentina sea más igualitaria y su trabajo con los pobres existe, no es un invento".
"Me han avisado que van a tomar determinadas medidas. ¡Y luego las toman y me piden que yo las avale! Lo notable es que cuando los critico dicen que estoy atentando contra el Gobierno. No es así. Todos han entendido que el problema se llama Macri, pero a él le cuesta entenderlo".