Desde el 10 de marzo, la mitad de los porteños de más de 80 años recibió la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19. Desde entonces, es posible notar el efecto de la campaña de vacunación en CABA, principalmente en la baja de fallecimientos o en el menor crecimiento de los contagios entre los más grandes. La Ciudad es uno de los focos de contagio más importantes del país, pero cuenta con altos porcentajes de vacunación entre sus residentes más riesgosos.
