"Llevamos 15 a 20 días de descenso de pacientes leves internados en hoteles. Pasamos de un pico de 3.200 a 1.600 camas ocupadas", precisó Quirós, quien aclaró que también hubo un descenso de la ocupación de las internaciones con cuadras leves y estabilidad en el número de camas de terapia intensiva utilizadas.
Finalmente, adelantó que el gobierno porteño está trabajando en el desarrollo de un protocolo para que familiares de pacientes graves por COVID-19 puedan dar el último adiós a su ser querido.
"Es un tema trascendente y nos preocupa severamente. El acompañamiento en los últimos días es indispensable. El grupo de la Coalición Cívica de la Ciudad ha estado trabajando en algunas propuestas y creemos que debemos avanzar en un protocolo que habilite las visitas a los pacientes en situación crítica, que permitan un despedir digno y humano sin peligro de la salud", concluyó.