“Eso es sencillo, tomás el padrón y mirás quienes fueron a votar a cada mesa y quienes no, allí figura el domicilio, y se los visita. Son muchísimos los que no fueron a votar, lo cual es preocupante”, dijo a A24.com un intendente del conurbano. Entre las respuestas que encuentran de los votantes enojados se destacan los indolentes y los enojados. Ambos sectores son los que requieren una estrategia de seducción, más allá del "Plan Platita" en el bolsillo.
Los primeros, indolentes, son los que dicen que “no le dan bola a las PASO porque se dan cuenta que no definen nada y no sienten compromiso en ir”. En cambio los segundos, enojados, les señalan a los intendentes y a sus punteros que “no fueron porque no les 'alcanza el salario' o porque 'me defraudaron'”.
En esta lógica entra la seguidilla de anuncios que hizo y prepara el jefe del Gabinete, Juan Manzur, convertido en jefe de campaña nacional.
El blanco de la decepción, por lo general, es el gobierno de Alberto Fernández y también la administración provincial de Axel Kicillof. La candidata a diputada nacional Victoria Tolosa Paz no registra objeciones porque casi no la conocen. “La gente no está enojada con Tolosa Paz, sino a con Alberto, Cristina Kirchner o con Axel”, dijo un intendente a A24.com.
Promesas de mejoras para los próximos dos años
En esa articulación entre la provincia y los intendentes, se intenta convencer a los indolentes y a los enojados que vayan a votar y que las perspectivas económicas serán mejores hacia 2023. Y que es importante que no gane Juntos por el Cambio porque dentro de dos años podrán tener un gobierno como el de Mauricio Macri.
El "Plan Gastemos" que instrumentó el Gobierno con Manzur intenta darle certeza nacional a las promesas del territorio. “Pero el vecino mira con desconfianza. Si lo convencemos de que participe puede votar al Frente de Todos, pero también puede votarnos en contra, puede pasar, es un arma de doble filo”, señaló otro intendente del PJ. Esta impresión fue recogida por varios intendentes y dirigentes bonaerenses.
Intendentes y Alberto Fernández van con la estrategia del "timbreo"
Paradójicamente, ante el avance de Juntos por el Cambio, los intendentes están recurriendo a la misma técnica de campaña de Cambiemos en 2015 y en 2017: el timbreo. También lo está haciendo casi todos los días el presidente Alberto Fernández, que difundió un video saliendo de una casa humilde de Punta Lara, en el partido de Ensenada.
“Bueno acabo de terminar una reunión con vecinos acá en Ensenada, en Punta Lara, lindísima reunión, donde pudimos hablar de todos los problemas que tienen los vecinos. Y a mí me importa mucho escucharlos, es momento de escucharnos un poco más. ¡Gracias!”, dijo el Presidente.
En esos timbreos, los intendentes recogen las impresiones de los vecinos que castigaron al Frente de Todos en las PASO. Y pudieron comprobar que los que fueron a votar y no lo hicieron por el Frente de Todos votaron por Facundo Manes y por Florencio Randazzo, como herramientas de castigo nacional.
Si castigan a los de arriba, al menos conservan los concejales
“Tendremos que ir a buscar a ese votante”, dicen los intendentes del conurbano. Por lo general, encontraron la respuesta de que los vecinos no quieren votar en contra de los concejales del Frente de Todos y en esa boleta podrían insistir los jefes comunales para no perder representación en los concejos deliberantes de los municipios. Si castigan a los de arriba, la idea es al menos preservar a los concejales.
Es por eso que algunos podrían entregar la boleta de sus concejales ya cortada y dejar liberado el voto de cada ciudadano por las categorías que prefieran de diputados nacionales y de diputados provinciales. De ese modo, los vecinos podrían poner una boleta con la cual “castigar” a los gobiernos nacionales y provinciales, sin que eso implique un voto en contra de los propios intendentes.
"Bajás a los barrios y te vas con 50 pedidos de laburo"
Otro intendente confió a A24.com que cuando bajan a los barrios se encuentran con que el reclamo es: “Trabajo, trabajo y trabajo”. Ese jefe comunal dijo: “Está difícil el clima de campaña porque uno baja a los barrios a hablarles de política y te terminas llevando 50 pedidos de trabajo y el que no responde es el gobierno nacional”.
En ese sentido, le ponen el foco a los ministerios de Producción, de Matías Kulfas, de Trabajo, de Claudio Moroni, o al Banco Nación. “Ellos deberían dar más facilidades crediticias e incentivos para crear más trabajo en el conurbano y no perderse en anuncios de poca realidad”, dijo un intendente enojado con la administración nacional.
“Porque de lo contrario vamos a lograr que vayan a votar pero nos voten en contra”, agregó. Ahora el dilema es: ¿Incentivar la participación en las elecciones del 14 de noviembre o dejar que no vayan para no perder por tanto?