Durante la entrevista, Francos fue enfático al remarcar que el reglamento del Senado exige mayorías calificadas para habilitar este tipo de sesiones, algo que, según él, la oposición no está cumpliendo. Y advirtió que cualquier intento de reinterpretar el reglamento sería equivalente a modificarlo, lo cual también requeriría dos tercios de los votos.
"Si se pretende hacer una interpretación del reglamento, esto tampoco se puede hacer. Porque de ninguna forma sería una interpretación, sino una modificación del reglamento de la Cámara en una sesión, para lo cual también se necesitarían dos tercios", explicó el funcionario.
Además, cuestionó duramente los dictámenes que se pondrán a consideración, los cuales, según el oficialismo, fueron firmados en comisiones autoconvocadas, sin legitimidad jurídica. "Estos dictámenes son totalmente inválidos. Se hicieron en una Comisión de Presupuesto también autoconvocada. Desde el Poder Ejecutivo consideramos que eso es todo ilegítimo", sentenció.
El rol de la vicepresidenta Victoria Villarruel
Uno de los puntos que también se abordaron en la entrevista fue el papel que juega la vicepresidenta Victoria Villarruel, presidenta natural del Senado, ante esta situación institucional. Francos aclaró que la vicepresidenta “no convocó a la sesión” y que su función en este caso es meramente protocolar.
"La vicepresidenta preside el Senado, pero no es parte del Senado. Ella está cumpliendo su rol institucional. Pero no convocó a la sesión, y ese es el tema", indicó.
El funcionario también recordó que el propio secretario parlamentario del Senado emitió un dictamen declarando ilegales los proyectos que se quieren tratar, lo cual, a su juicio, debería invalidar automáticamente toda la sesión. “Me parece que está todo mal. Ahí el kirchnerismo está diciendo, o salen todos los proyectos juntos o vuelven todos a comisión. Bueno, eso será una decisión política, pero jurídicamente es insostenible”, agregó.
Para Francos, lo que está ocurriendo en la Cámara alta no es un hecho menor ni una simple disputa parlamentaria: se trata de un precedente que, de consolidarse, podría erosionar las bases del sistema institucional argentino.
“Están sentando un precedente absolutamente ilegítimo. No se puede legislar en estos términos, en una sesión autoconvocada. Es absolutamente contrario a la tradición parlamentaria”, afirmó.
Incluso, al ser consultado por posibles antecedentes similares en la historia reciente del Congreso, el jefe de Gabinete admitió que existen, pero que “ninguno se dio en estas condiciones y con esta gravedad institucional”.
“Sí, hay antecedentes. Incluso hay uno del año '23. No recuerdo exactamente la circunstancia. Pero en este caso estamos hablando de dictámenes inválidos, comisiones autoconvocadas y una sesión convocada con mayoría simple cuando se necesita una mayoría de dos tercios”, insistió.