A su llegada al aeropuerto de Santa Cruz, el grupo de dirigentes argentinos encabezado por Juan Grabois debió afrontar una serie de inconvenientes para iniciar su viaje “solidario” en Bolivia.

A su llegada al aeropuerto de Santa Cruz, el grupo de dirigentes argentinos encabezado por Juan Grabois debió afrontar una serie de inconvenientes para iniciar su viaje “solidario” en Bolivia.
El objetivo de la visita a ese país es realizar un informe en el lugar sobre la crisis que se vive en Bolivia tras la salida del poder de Evo Morales. Sin embargo, tras su arribo al aeropuerto Viru Viru, un número de dirigentes fue apartado por la policía para un interrogatorio. Luego en el hall de la aeroestación, Grabois y sus acompañantes fueron increpados duramente.
"Nos hicieron pasar por un lugar donde había una decena de personas esperando para insultarnos y maltratarnos. Hasta le pegaron a compañeros ante la complicidad de las fuerzas de seguridad", contó este viernes el líder de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) en una entrevista con #Novaresio910, por Radio La Red AM 910.
"Nos apartaron, nos interrogaron y nos hicieron una serie de advertencias, sobre lo que podemos y no podemos decir en Bolivia", afirmó Grabois, para luego agregar: "La agresión que sufrimos estaba organizada. No fue espontánea, justo de casualidad en el aeropuerto. Sabían nuestros nombres y estaban las cámaras de televisión. De hecho a mí me amenazaron que me iban a deportar, que me iban a devolver a la Argentina y que no podía pasar. Creo que el objetivo era humillarnos”.
El diario boliviano “La Razón”, por su parte, consignó lo sucedido y contó que una mujer les gritó: "Váyanse de una vez, ¿no se dan cuenta de que no los queremos acá?" El reproche por la presencia de los dirigentes sociales argentinos quedó registrado en varios celulares. De inmediato llegó a las redes.
Poco después, desde México, el expresidente Evo Morales se solidarizó con Grabois y sus acompañantes.
Antes de partir hacia Bolivia, en tanto, Grabois había anunciado el propósito de su viaje, con duras críticas al gobierno del presidente Macri.
El primer objetivo de los 14 integrantes de la delegación es llegar hasta El Alto para documentar, de primera mano, la situación en Senkata, la planta petrolera en donde los choques entre partidarios de Evo Morales y la policía terminó con 10 personas muertas.
Justamente ayer, la presidente provisional Jeanine Áñez se reunió con la alcaldesa de El Alto, Soledad Chapetón.
Chapetón pertenece a Unidad Nacional, un partido de centroizquierda opuesto al MAS de Evo Morales. Antes de la llegada de Grabois, la alcaldesa declaró: "El Alto no se ha levantado, sé que tenemos seguidores del MAS y lo respetamos, pero no estamos de acuerdo cuando quieren amedrentar a la población”.
Por su parte, Grabois y el resto de la delegación ya llegaron a La Paz.