La firma del tratado tuvo lugar en la capital paraguaya, país que ejerce la presidencia pro tempore del bloque regional. En la ceremonia estuvieron presentes Milei, el mandatario de Paraguay, Santiago Peña, y el de Uruguay, Yamandú Orsi, mientras que el presidente de Brasil, Lula da Silva, no asistió.
De todos modos, el acuerdo aún no puede entrar en vigencia. El Parlamento Europeo resolvió solicitar la revisión del texto por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que deberá analizar sus implicancias antes de autorizar su implementación.
Ese procedimiento podría extenderse durante varios meses e incluso hasta dos años. Sin embargo, también se evalúa la posibilidad de que la Comisión Europea lo aplique de manera provisoria mientras se aguarda el dictamen definitivo del tribunal.
Durante el debate, el diputado Jaime Quiroga, de Producción y Trabajo, sostuvo que el tratado generará oportunidades para quienes produzcan y exporten, al abrir un acceso preferencial al mercado europeo, en especial para las economías regionales como la de San Juan.
En la misma línea, Miguel Ángel Pichetto, de Encuentro Federal, defendió la iniciativa al considerarla una política de Estado que permite proyectar la apertura hacia un mercado de más de 500 millones de consumidores.