Parado al lado de Milei, estaba Federico Sturzenegger, ministro sin cartera. Un gesto vale más que mil palabras.
Así, Milei pone en marcha su plan libertario y deja de lado el perfil de "liberal" que lo acompañó en el último tramo de la campaña. Vuelve con una idea que escribió en su libro "El camino del libertario": el Estado es el enemigo que hay que destruir desde adentro.
¿Cómo sigue?
Milei eligió el camino del decreto. Como en la asunción presidencial, decidió darle la espalda al Congreso. Ahora el DNU lo va a tener que analizar el Parlamento.
Para poder dar de baja el DNU, hace falta que las dos cámaras del Congreso lo rechacen. Aunque las cámaras no se pueden reunir hasta marzo, a no ser que el presidente incluya este DNU en el temario, corriendo el riesgo de que se lo volteen.
Por fuera del período ordinario, el DNU puede ser tratado únicamente por la Comisión de Trámite Legislativo. Es la que tiene que dictaminar en un plazo de 10 días si el DNU es válido o no, con un criterio técnico: ¿es urgente?, ¿es necesario?
La comisión está integrada por 8 diputados y 8 senadores. Todavía no se conformó en esta etapa, aunque difícilmente en este escenario pueda quedar en cabeza de alguien de la Libertad Avanza. Si bien el oficialismo va a tener minoría en esa comisión, el solo hecho de presidirla le permitiría manejar los tiempos del debate. Esto es, por ejemplo, cajonear el decreto para siempre.
Vale el recordatorio: hasta tanto las cámaras no lo rechacen, el decreto sigue valiendo.
Por otro lado, de acuerdo al sondeo que hizo A24.com, no hay mucho entusiasmo por parte de los legisladores de rechazar el DNU. Algunos creen que las medidas son buenas, pero que necesitan que el costo político lo pague Milei. ¿Lo habrá pagado? Muchos de estos legisladores no van a votar en contra del paquete. Pero creen que rechazárselo sería ponerlo en lugar de víctima. Y nadie quiere eso.
Otro camino alternativo es la Justicia. Se espera desde el jueves una lluvia de amparos. ¿La Justicia aceptará un megadecreto que cambia completamente las reglas del juego en la Argentina?
Milei inició un camino arriesgado para avanzar con todo en las reformas que se propone. ¿Aceptará el Congreso este desafío?