Panorama

Milei redobla la apuesta y pone en marcha su programa libertario para refundar la economía

El Presidente retomó su viejo discurso libertario y vuelve a insistir sobre la idea de una sociedad sin Estado. ¿Cómo sigue el camino del decreto?
Pablo Winokur
por Pablo Winokur |
Javier Milei. (Foto: archivo)

Javier Milei. (Foto: archivo)

Javier Milei repitió lo que viene diciendo hace mucho, habló de los fracasos de la economía argentina, del modelo empobrecedor, de la Casta. Pero en esta cadena nacional, su primera como Presidente, retomó el viejo discurso libertario que había abandonado en medio de la campaña. Ya no se trata solamente de refundar la economía argentina, o de mejorar al país, sino de poner en pie un nuevo modelo de sociedad universal.

"El colectivismo es una forma de pensamiento que diluye al individuo. Parte de la premisa que la razón de Estado es más importante que los individuos que componen la Nación", planteó, y agregó: "Los ciudadanos le debemos pleitesía a la casta. En esencia, es una doctrina que considera que los políticos son dios, cuando en realidad son la causa de nuestros problemas".

Milei habla y no habla de la situación argentina. Después de todo, los países que dice admirar también fueron construidos por grandes políticos que condujeron un Estado que permitió a esos países desarrollarse. Pero Milei pone el foco de los problemas en el Estado.

"Durante décadas han defendido estas ideas empobrecedoras de las que hablamos mientras ellos, los políticos se hacían cada vez más ricos", insistió antes de enumerar las medidas. Quizás omitiendo que de los últimos 104 años, en 37 hubo gobiernos militares y no "de políticos".

Parado al lado de Milei, estaba Federico Sturzenegger, ministro sin cartera. Un gesto vale más que mil palabras.

Así, Milei pone en marcha su plan libertario y deja de lado el perfil de "liberal" que lo acompañó en el último tramo de la campaña. Vuelve con una idea que escribió en su libro "El camino del libertario": el Estado es el enemigo que hay que destruir desde adentro.

¿Cómo sigue?

Milei eligió el camino del decreto. Como en la asunción presidencial, decidió darle la espalda al Congreso. Ahora el DNU lo va a tener que analizar el Parlamento.

Para poder dar de baja el DNU, hace falta que las dos cámaras del Congreso lo rechacen. Aunque las cámaras no se pueden reunir hasta marzo, a no ser que el presidente incluya este DNU en el temario, corriendo el riesgo de que se lo volteen.

Por fuera del período ordinario, el DNU puede ser tratado únicamente por la Comisión de Trámite Legislativo. Es la que tiene que dictaminar en un plazo de 10 días si el DNU es válido o no, con un criterio técnico: ¿es urgente?, ¿es necesario?

La comisión está integrada por 8 diputados y 8 senadores. Todavía no se conformó en esta etapa, aunque difícilmente en este escenario pueda quedar en cabeza de alguien de la Libertad Avanza. Si bien el oficialismo va a tener minoría en esa comisión, el solo hecho de presidirla le permitiría manejar los tiempos del debate. Esto es, por ejemplo, cajonear el decreto para siempre.

Vale el recordatorio: hasta tanto las cámaras no lo rechacen, el decreto sigue valiendo.

Por otro lado, de acuerdo al sondeo que hizo A24.com, no hay mucho entusiasmo por parte de los legisladores de rechazar el DNU. Algunos creen que las medidas son buenas, pero que necesitan que el costo político lo pague Milei. ¿Lo habrá pagado? Muchos de estos legisladores no van a votar en contra del paquete. Pero creen que rechazárselo sería ponerlo en lugar de víctima. Y nadie quiere eso.

Otro camino alternativo es la Justicia. Se espera desde el jueves una lluvia de amparos. ¿La Justicia aceptará un megadecreto que cambia completamente las reglas del juego en la Argentina?

Milei inició un camino arriesgado para avanzar con todo en las reformas que se propone. ¿Aceptará el Congreso este desafío?

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