Se llama Stella Marina Lugo Betancourt. Llegó a Buenos Aires justo para la asunción de Alberto Fernández como presidente.

Se llama Stella Marina Lugo Betancourt. Llegó a Buenos Aires justo para la asunción de Alberto Fernández como presidente.
Su presencia se dio en simultáneo con la de Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación de Maduro, quien sí estuvo en la asunción de Alberto Fernández y causó el malestar en el enviado de Donald Trump, Mauricio Claver-Carone.
El asesor para América Latina del Consejo Nacional de Seguridad de Estados Unidos ante la presencia del funcionario bolivariano se fue de inmediato y sin aviso de regreso a los Estados Unidos.
Stella Lugo fue durante el período 2008-2017 gobernadora del estado de Falcón, en Venezuela. En una práctica conocida y reiterada en varios países, sucedió en el poder a su esposo, Jesús Montilla, gobernador entre 2000 y 2008.
La zona es clave por su riqueza petrolera. Durante estos casi 20 años del matrimonio en el poder de Falcón se reiteraron las denuncias de corrupción en su contra.
Poco después, ya como jefa del Territorio insular de Miranda, Nicolás Maduro la designó ministra de turismo. Justamente, el pasado 29 de octubre, el diputado opositor José Luis Pirela la denunció como favorecer la instalación del narcotráfico en esa zona del país.
En enero de este año, el gobierno del presidente Mauricio Macri reconoció como presidente provisional de Venezuela a Juan Guaidó, designado por la Asamblea Nacional de ese país.
El reconocimiento llegó junto con el del Grupo de Lima (que presiona para que Maduro llame a elecciones libres en una reorganización institucional del país), los Estados Unidos, España y un listado de 60 naciones.
Sin embargo, este año, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, habló por Venezuela, Delcy Rodriguez, vicepresidenta de Nicolás Maduro.
El canciller del gobierno de cambiemos, Jorge Faurie, intimó a los funcionarios bolivarianos a dejar la representación diplomática en Buenos Aires. Pero el cambio de gobierno en nuestro país impidió que la medida se cumpliera.
Con la llegada de Alberto Fernández al poder se abre una nueva etapa en la relación con Venezuela. Que afecta incluso, el futuro de las relaciones exteriores especialmente con Estados Unidos.
El candidato a vicepresidente de Mauricio Macri, Miguel Ángel Pichetto, se preguntó en voz alta: "Si Maduro manda una nueva embajadora, ¿qué hacemos?"
Ni Guaidó ni Maduro estuvieron en Buenos Aires el pasado 10 de diciembre. Pero el gobierno que se estrenó ese día debe definir a cual de las dos figuras le dará el reconocimiento que, entre otras cosas le permite ocupar la representación diplomática en nuestro país. Un desafío para el canciller, también de estreno en ese terreno, Felipe Solá.