Creo que cada vez hay menos resignados y menos miedosos. La gente está absolutamente perdiendo el miedo y no quiere saber nada de que su subsistencia dependa de que lo asista un ñoqui o un puntero. Hay un desgaste del MPN.
De ninguna manera. En primer lugar el presidente se reunió conmigo por cuestiones de campaña. Con Gutiérrez se reunió por cuestiones de gobierno. Nosotros queríamos una argentina federal y Macri está llevando adelante eso. El Presidente me expresó la necesidad que haya alternancia en Neuquén. Está preocupado por los resultados económicos y presupuestarios de las provincias patagónicas.
Creo que se atacó primero lo que era obvio. Que teníamos que llegar al autoabastecimiento que habíamos perdido en la década pasada. El mejor momento de Vaca Muerta fue cuando menos inversiones hubo porque se fijaron precios que no tenían nada que ver con el mercado. Ahora estamos viviendo la resurrección de Vaca Muerta. Tenemos que pensar en un horizonte mucho más largo. Para esto es necesario que el Gobierno de la provincia ejerza el derecho al recurso. Neuquén es el propietario del recurso.
Vaca muerta necesita de dos cosas: el gasoducto que nos permita llegar al norte argentino y en segundo lugar una planta de licuación para poder exportar gas natural licuado al mercado asiático.Todo esto no está definido en una política clara. A la provincia solo le interesa cobrar regalías para sumar ñoquis.
No permitiría que nadie que no trabaje, cobre. El Estado no es papá ni mamá de nadie.
Creo que la gente, con mucho pesar, con angustia sabe que no puede volver al pasado. Sabe que la Argentina tiene que modificar su cultura. Hay que entrar en el proceso de la economía real, abrir la economía y competir con los mejores del mundo.
Estoy absolutamente convencido. Revertir los efectos de un populismo exacerbado necesita dos o tres períodos para corregirse.
Con el kirchenirsmo es muy difícil. Yo he sido segregado por no pertenecer a su club de fans. No voy a hablar del peronismo pero creo que tiene que aggiornarse.