Pero más allá de darle la bienvenida, el documento es sumamente crítico con la mirada que la vicepresidenta hace de la economía: "Tras 10 años de conflictos internos, estancamiento económico y deterioro de la calidad de vida de los argentinos, se impone la necesidad de un programa que ponga el centro en la producción, el empleo, la ciencia y la educación", plantea. Es decir, una crítica certera a los últimos cuatro años de la gestión de Cristina Kirchner. "Más allá de lo pertinente a las decisiones de política económica, la Argentina necesita un proyecto político que trascienda la grieta y consolide un modelo de desarrollo nacional de mediano plazo", advierte.
El documento además es elogioso de la gestión económica del exministro Martín Guzmán, aunque sin nombrarlo: "Hemos dado algunos pasos importantes, entre ellos los acuerdos con el FMI y los acreedores privados que evitaron que cayéramos en default, lo que hubiera significado un salto al vacío para millones de argentinos. La economía continúa creciendo y se generan alrededor de 20 mil puestos de trabajo por mes". "Sin embargo, sabemos que persisten graves problemas, entre ellos la inflación, que carcome los ingresos de los trabajadores y trabajadoras", reconoce.
Consultado por A24.com, el secretario general del MUP, Federico Martelli planteó: "La situación es extremadamente delicada y requiere un nivel de madurez muy grande de toda la dirigencia para evitar el colapso. Sobre todo de la vicepresidenta, sería muy bueno que deje se atacar al presidente y le dé un poco de paz a los argentinos".