"Algunas universidades que ya volvieron a la presencialidad en agosto 2021 y/o obtuvieron el aval del ministerio para hacerlo son: la Universidad Austral, la UADE, la Universidad Abierta Interamericana (UAI), la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), la Universidad de San Andrés (Udesa), la del Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina (Ucema) y la Fundación Barceló", advierten.
Qué plantearon desde la UBA sobre la presencialidad
En un comunicado, la UBA advirtió:
- Actualmente, la mayoría de las facultades están dictando algunos de sus cursos de forma presencial priorizando la oferta de las materias predominantemente prácticas. También, algunas facultades ya comenzaron a administrar los exámenes de forma presencial.
- Recientemente, la Universidad se propuso un conjunto de alternativas para el retorno de las actividades académicas en el aula teniendo en cuenta distintos modelos de enseñanza híbridos combinadas con actividades remotas.
- Si bien el Consejo Federal de Educación aprobó un nuevo protocolo para la presencialidad escolar que dispuso un distanciamiento de 0.90 mts. en aulas ventiladas adecuadamente como condición admisible, para el ámbito universitario aún rige la norma que establece un distanciamiento de 1.5 mts. en las aulas, lo que nos limita la posibilidad de ampliar paulatinamente la presencialidad.
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Necesitamos regresar en forma escalonada y con planificación, sobre todo porque las nuevas disposiciones nos encuentran en la última parte de un cuatrimestre en el que los estudiantes están cursando materias a las cuales se inscribieron bajo determinadas condiciones, las que sería injusto modificar en medio del camino.
Muchos de nuestros alumnos trabajan o viven en el interior y necesitan saber a la hora de inscribirse, si van a cursar en forma presencial o virtual una asignatura. Implementar cambios posteriores, los perjudicaría en su plan de estudios.
Esta situación hace necesario procurar la actualización de los protocolos vigentes a nivel gubernamental con el objeto de poder planificar la ampliación paulatina de la presencialidad, particularmente para los cursos de verano y los exámenes finales.