Sin embargo, Quirós admitió que si fuera necesario se "extenderá el período a 48 horas (para hacerse el test) y abriremos tantos centros de testeo como necesitemos".
"Es un servicio que la Ciudad les da a todos los ciudadanos para cuidarnos entre todos y su objetivo no es punitivo", indicó el ministro de Salud porteño, aunque, según los trascendidos, las multas podrán alcanzar los 79.000 pesos para aquellos que no se hagan las pruebas. "Cuando tomamos más de 4 días de vacaciones, a la vuelta hay que dedicar dos horas de su vida para hacerse un testeo", agregó.
Finalmente, sobre el afluente de personas en las fiestas y vacaciones, Quirós dijo: "Naturalmente la cantidad de porteños que salen de la Ciudad es muy variable y las fiestas son muy especiales. Haremos operativos especiales". Lo mismo refirió sobre los cambios de quincena.