Pero no fue este el único gesto de hermandad entre Schiaretti y el Gobierno.
Por la tarde del miércoles, el presidente Alberto Fernández recibió en su despacho al intendente de Río Cuarto reelecto el domingo pasado, Juan Manuel Llamosas. Participó del encuentro el ministro del interior Wado de Pedro.
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Alberto Fernández con el intendente de Río Cuarto, Juan Manuel Llamosas (Foto: Presidencia)
Alberto Fernández con el intendente de Río Cuarto, Juan Manuel Llamosas (Foto: Presidencia).
Llamosas fue apoyado, justamente, tanto por la Casa Rosada como por el gobierno de Schiaretti en lo que fue interpretado como un gesto de unidad del peronismo. "En Río Cuarto ganó la unidad de todos", dijo Alberto.
Paralelamente, dirigentes de esa provincia salieron a respaldar al Gobierno en su cruce dialéctico con Juntos por el Cambio por la coparticipación. Durante la mañana el miércoles, el expresidente Mauricio Macri había cuestionado el voto de los cordobeses: "Qué tristeza ver cómo votaron los cuatro diputados cordobeses del PJ, una provincia que siempre fue un ejemplo de respeto, federalismo y autonomía", escribió.
Respondieron sus diputados: "En la provincia de Córdoba, que cuenta con 22.000 policías, quienes perciben un salario similar a los de la Ciudad de Buenos Aires, el presupuesto es de 35.000 millones. No debemos olvidar que la Policía de Córdoba cubre más población y un mayor territorio que el de la CABA", escribieron en un hilo de Twitter.
"Si nosotros hubiésemos contado con una cifra similar, podríamos haber duplicado el número de efectivos a nuestra fuerza de seguridad provincial", advirtieron.
Por último, un pancho para Macri. "Sabe muy bien el expresidente que cuando le tocó gobernar, nuestros diputados siempre dieron quórum para que pudiera contar con las leyes y las herramientas que consideraba necesarias para llevar adelante su gestión", escribieron. Traducción: "Cuando nos necesitaste, Mauricio, también fuimos funcionales a tu gobierno. ¡No nos corrás ahora!".
La gran duda es si esta nueva alianza entre el gobernador de Córdoba y Alberto Fernández es simplemente una tregua; o si, por el contrario, se trata de un acuerdo duradero en el tiempo. Un dato que quizás sirva para responder esa pregunta: en la última elección, en 2019, Schiaretti quedó absorbido por la grieta y solo pudo colocar un diputado nacional. Es posible que no quiera que le pase lo mismo.