Allison Mack trató de persuadir a Emma Watson, para unirse a una secta donde reclutaban mujeres y las explotaban sexualmente.

Allison Mack trató de persuadir a Emma Watson, para unirse a una secta donde reclutaban mujeres y las explotaban sexualmente.
Lo anterior se demostró en un mensaje de Twitter que la actriz envió a Watson en enero del 2016, para que se uniera al supuesto grupo de auto ayuda 'Nxivm', cuyo líder Keith Raniere está preso y acusado de varios delitos, entre ellos secuestro y abuso sexual.