En medio de esa tensión, Rincón decidió ceder: "Me llama una persona y me dice: 'Mirá que no tenés que pagar nada'. Yo me pregunté: '¿Cómo yo no tengo que pagar nada?' Si yo te estoy dando los derechos de algo que es mío. Te lo estoy dando yo gratis. Todo era como una cosa de locos. Así que cedí los derechos para que no me hagan ningún tipo de problema".
Conmovida, Andrea confesó: "Fue como una rotura muy grande de corazón y todavía no me animé a sentarme a decir: 'Che, pasó esto, esto y esto, me enteré de esto, de esto y de esto'. No me gustó que lo haya hecho público".
Por último, expresó su dolor por cómo se interpretó la situación: "Para la gente es como si ella me hubiese ayudado y yo sería como una ingrata y no hay nada más lejos. Yo le dejé un programa que no cobré un mango y me fui de una manera horrenda. Entonces, digo: '¿Para qué hacés público algo que no hace falta?' ¿Por qué no venís y me hablas a mí? ¿Cuántos años de amistad tuvimos?".
Qué había contando Andrea Rincón sobre el fin de su amistad con Julieta Ortega
Andrea Rincón y Julieta Ortega construyendo una amistad sólida que se mantuvo durante años y en la que se acompañaron mutuamente en diferentes etapas de sus vidas.
Con el tiempo, esa relación se transformó y en una entrevista con LAM (América TV), Rincón explicó qué sucedió. Según contó, su acercamiento a la iglesia marcó un punto de inflexión en el vínculo. “Peleadas no estamos. No sé cómo explicarlo: yo tengo amigas de toda la vida de las cuales nunca me pelée y a veces las veo más, a veces menos", comenzó la actriz.
La distancia, aclaró, no se dio por un conflicto directo: "Yo no estoy peleada con ella. Sí en cuanto arranqué mucho mi camino con la iglesia, ella tomó como otro camino”. Ante la consulta de la cronista sobre si Julieta no acompañó su decisión espiritual, Andrea respondió: “No, qué se yo, no sé. Las personas van evolucionando y cada uno por ahí va tomando un camino distinto. A veces te encontrando y a veces te desencontrás, y más adelante en el camino te volvés a encontrar”.
En ese sentido, Rincón también habló de cómo transita su fe en relación con su familia: "No me banca mi papá y mi papá es mi papá. La gente tiene sus creencias y mi viejo es mi viejo, no lo puedo dejar de ver y lo tengo que acompañar y está con la enfermedad que tiene y todos sabemos. Mi familia es mi familia".
A pesar de la distancia, Andrea dejó en claro que el cariño hacia Julieta sigue intacto: “Yo a Julieta la amo. Tengo un amor incondicional por ella. Y te voy a decir algo: no hay nada que Julieta pueda hacer que haga que yo la deje de amar“.
Finalmente, reafirmó la fuerza de ese lazo: “A veces uno está más cercano a otras personas, a veces te alejás, a veces te juntas más. Hay amores que son para siempre, para mí el amor es amor y no deja de ser. Ella obvio que lo sabe. No hay nada, mi amor por ella es incondicional, me van a poder decir lo que sea y yo por ella mato y muero".