Sin embargo, uno de los relatos más impactantes que compartió estuvo relacionado con el entorno de la obra teatral Chiquititas. Según explicó, ese mismo lunes recibió mensajes de personas que habían formado parte del elenco y del equipo de producción, quienes le acercaron una historia sobre una supuesta apuesta que Giordano habría hecho antes de iniciar su romance con la actriz. "Hoy me escribieron del elenco y productores de Chiquititas en el teatro para contarme una historia que es tremenda. Era productor técnico. Me dicen que él había apostado que iba a conquistar a Romina Yan y que se iba a casar con ella, con frases muy despectivas hacia ella", contó.
De Brito leyó el testimonio de una persona que, según explicó, habría presenciado aquella situación en el teatro. El relato también hizo referencia al rodaje de la película de Chiquititas en Villa La Angostura y a presuntos episodios de maltrato que, de acuerdo con esa fuente, se habrían producido durante la filmación.
"Empieza la relación, se casan y él empieza a crecer dentro del canal. Y me cuentan lo siguiente: 'Yo estuve ahí cuando él hizo esa apuesta. Estaba en el teatro ese día cuando Darío dijo algo así: Les apuesto a que me la levanto a la gorda y me caso'. Era en el teatro de Chiquititas, después en Villa La Angostura cuando se filmaba la película de Chiquititas el maltrato del marido era terrible. Y nosotros, todos los que estábamos ahí, no podíamos decir nada porque teníamos mucho miedo de perder el trabajo porque Romina estaba completamente enamorada de él", leyó.
Por último, el periodista sostuvo que, según la información que le hicieron llegar, los comentarios sobre esos episodios habrían circulado entre distintas personas vinculadas con la producción y el canal. "Lo sabía todo el mundo. Los productores, la jefa de prensa, Facundo Arana, así millones de cosas que ocurrían todo el tiempo", afirmó Ángel.
Qué dijo Darío Giordano tras las acusaciones de su hijo Valentín
Darío Giordano salió a responder públicamente luego de que su hijo Valentín Yankelevich contara los episodios de violencia física y psicológica que denunció haber vivido durante su niñez, tras la muerte de su madre, Romina Yan.
La respuesta del empresario llegó mediante un comunicado que le hizo llegar a Ángel de Brito y que fue leído en LAM (América TV). Allí negó los hechos denunciados, habló del impacto que tuvo en su vida la muerte de su esposa y manifestó su intención de resolver los conflictos familiares lejos de la exposición pública.
“Hoy me encuentro frente a acusaciones públicas de una gravedad enorme que me producen un profundo dolor. Quiero dejar algo en claro: rechazo las acusaciones de violencia que se me atribuyen. Ni antes ni después del fallecimiento de Romina hubo episodios de esas características en nuestra familia”, sostuvo.
En otro pasaje del documento, Giordano describió cómo la muerte de Romina modificó por completo su vida y recordó las dificultades que enfrentó mientras intentaba sostener a sus tres hijos y preservar su rol dentro de la familia.
“En el momento de mayor vulnerabilidad de mi vida, cuando intentaba reconstruir una familia, atravesada por una ausencia irreparable, también me encontré teniendo que defender mi lugar como padre. Y no siempre fue en igualdad de condiciones”, manifestó.
Si bien evitó dar nombres, el empresario hizo referencia a las diferencias de poder que, según su postura, existen a la hora de contar una historia públicamente: “Hay personas poderosas que tienen la posibilidad de instalar su versión de una historia, otras, como yo, apenas tenemos nuestra palabra”.
Como parte de su respuesta, Giordano también remitió documentación vinculada con una causa judicial que se había iniciado tras una denuncia presentada el 2 de octubre de 2015 por presuntas lesiones leves agravadas por el vínculo.
En relación con ese expediente, afirmó que fue sobreseído en 2018 y reiteró su postura frente a las acusaciones: “Como siempre sostuve, esos hechos que se denuncian nunca ocurrieron y por lo tanto nunca fueron comprobados”.
No obstante, la resolución judicial que se leyó en el programa señala que el sobreseimiento se dictó por la prescripción de la acción penal. En el documento del Juzgado de Garantías N.º 3 del Departamento Judicial de San Isidro figura la siguiente determinación: “Resuelvo declarar de oficio extinguida la acción penal por prescripción”.
Ese fue el motivo consignado en la resolución para dar por finalizada la causa. Por su parte, la afirmación de que los hechos denunciados nunca sucedieron forma parte de la defensa expresada por Giordano en su comunicado.
En otro fragmento del escrito, el empresario sostuvo que no está dispuesto a convertir el conflicto con Valentín en una disputa pública ni a revelar aspectos privados de la historia familiar para justificar su postura.
“No voy a cuestionar sus sentimientos ni a exponer episodios de nuestra intimidad familiar para intentar demostrar que tengo razón. Lo amo y siempre lo amaré con toda mi alma”, expresó.
Pese a rechazar las denuncias de violencia, Giordano admitió que, en medio del dolor por la pérdida de Romina, podría no haber logrado acompañar a sus hijos de la manera que necesitaban. En ese sentido, manifestó: “Aunque es posible que en ese momento de duelo y dolor yo no haya estado a la altura de lo que él y Franco necesitaban, les pido perdón por eso y puedo entender su angustia”.
El empresario también se refirió a Azul y Dante, sus otros hijos, y aseguró estar convencido de que ellos no reconocen haber atravesado situaciones similares a las que describió Valentín. En cuanto a Azul, señaló que actualmente estudia en el exterior y que vuelve a la vivienda familiar cuando viaja al país.
En el marco de su descargo, Giordano además cuestionó una situación vinculada con la salida de los menores del hogar. “Siempre me resultó extraño que alguien ayudara a salir de un hogar supuestamente violento a dos menores y dejara así a una pequeña de apenas siete años”, planteó.
Otro de los pasajes del comunicado estuvo dedicado a la muerte de Romina Yan, ocurrida el 28 de septiembre de 2010. Sobre aquel día, expresó: “Entre otras cosas nunca pudimos entender con claridad qué pasó aquel 28 de septiembre del 2010”.
Sin embargo, el empresario no amplió esa referencia ni brindó precisiones que permitieran conocer a qué situación concreta aludía.
En el cierre de su mensaje, Giordano volvió a remarcar que no pretende prolongar el enfrentamiento a través de los medios y dejó abierta la posibilidad de reconstruir el diálogo con sus hijos en un ámbito privado.
“No pretendo ganar una discusión pública, quiero conservar la esperanza de que algún día podamos hablar de todo esto en la intimidad sin intermediarios, sin cámaras y sin que nadie necesite hablar por nosotros”, concluyó.