Según pudo confirmar este medio con fuentes gubernamentales, Brenda se encontraba en la zona porque está realizando el curso de reeducación vial que exige la Ciudad Autónoma para todos los conductores que infrinjan la ley y conduzcan vehículos con un grado mayor de alcohol en sangre que lo que permite la ley, 0.5.Si bien la noticia sorprende a propios y ajenos porque nunca se supo que un control vial la frenó a Brendita y le hizo soplar la famosa pipeta, la realidad indica que la artista debe cumplir con lo que está escrito en la ley.Brenda deberá ir este viernes a la zona de Barracas a terminar el curso. Más allá de lo expuesto por este medio, Brenda deberá ir sí o sí si quiere recuperar su licencia de conducir. Como buena ciudadana y sin los privilegios que algunos tienen, Asnicar le puso el pecho a un error que seguramente no volverá a cometer por el bien de terceros y de ella misma.