La Justicia destacó en la sentencia que Isabel Pantoja conocía que "el dinero de Julián Muñóz que ingreso en sus cuentas bancarias y con el que opero en la adquisición de valiosos bienes procedía de las actividades delictivas en las que se hallaba implicado su compañero sentimental. Y es que no podía obtener otra conclusión de los datos relativos a la actuación pública del acusado y de su grupo político y del hecho que fuera un funcionario público que habría de vivir, en principio, de un sueldo oficial sin olvidar tampoco el mayor nivel de conocimiento sobre su persona que tenía que reportarle su vínculo sentimental y la convivencia diaria que arrastraba consigo".
Además, se probó el aumento de ingresos en efectivo en las cuentas privativas de Isabel Pantoja en 2003, que ascendió a 293.000 euros, superior a sus ingresos totales de los 7 años anteriores.
El Mundo