Daniel Osvaldo tuvo dos pasos en Boca que le valieron la popularidad a nivel nacional. En su primera etapa, marcó varios goles, pero la separación de Jimena Barón le valió irse a jugar al Porto de Portugal.
La dirigencia boquense, comandada por Daniel Angelici, volvió a buscar al Stone seis meses después y su segunda etapa fue muy mala: pocos partidos y ningún gol.
