"Tenía que hacer un estudio médico y una amiga me dijo que quería que me bendiga ella. Yo estaba nerviosa porque hace un año y medio me operé porque me habían salido unos miomas en el útero y parecía que me tenían que sacar todo. Mi ginecólogo salvó el útero al final y tenían que ver si me volvían a operar o no", comenzó.
Y sumó: "Cuando me vio Eugenia sin saber a qué íbamos, me abrazó, me emocionó mucho porque tiene una energía muy especial. Se puso a hablar en su idioma, me corrió un escalofríos en el cuerpo y me puse a llorar a mares. No le entendía nada. Me dio un beso en cada cachete y quedé conmocionada. Es muy especial alrededor de ella".
" Mi amiga Pany Chama la conoce hace muchos años y ella dice que con todo lo que sufrió en el Holocausto, tiene una energía especial. Con sus besos en la frente y sus dichos, te bendice. Por eso la mayoría tiene una foto con ella besándole la gente", cerró D'amato, aún emocionada por el encuentro.