La última "misa ricotera", como los seguidores de Carlos "el Indio" Solari denominan sus recitales, terminó de la peor forma. Al menos dos de las casi 300.000 personas que asistieron fallecieron y varias resultaron heridas por aplastamiento, lo que obligó a concluir el recital los hechos. Después de la tragedia, surgieron las dudas en torno a las responsabilidades del caso. ¿Quién estaba a cargo de la seguridad del evento? ¿Quién debía controlar el ingreso de personas?
Las miradas se repartieron entre la productora del evento, representada por Marcos y Matías Peuscovich, y el intendente de la localidad bonaerense de Olavarría, Ezequiel Galli. El jefe comunal de Cambiemos, de 36 años, se había encargado de promocionar el show en redes sociales y ante los medios en representación de la ciudad. "La responsabilidad del municipio fue controlar la calle y el sistema de salud que no fue colapsado en ningún momento", argumentó tras la tragedia.
Perfil accedió en exclusiva al contrato firmado entre ambas partes, presentado ante la jueza María Hilda Galdós, del juzgado Civil y Comercial 2 de Azul. El documento cual habilitaba a Solari a realizar el concierto en el predio conocido como "La Colmena", y detallaba las responsabilidades de los actores.
