“Tengo presión baja. No puedo pasar rápido de estar quieto a moverme porque me mareo. Si me levanto tengo que esperar unos segundos antes de empezar a caminar”, detalló.
Según explicó, aquel día se olvidó de tomar los recaudos necesarios y terminó descompensándose justo cuando ingresaba a la clínica.
“Entré rápido, hacía mucho calor y cuando iba doblando por un pasillo me la vi venir. Pensé que se me iba a pasar como otras veces, pero no. Me levanté en el suelo”, relató sobre el dramático momento de la caída.
El golpe le provocó cortes en el rostro y necesitó puntos de sutura, aunque aclaró que el cuadro no fue grave. “Me dieron tres puntos y me dieron el alta enseguida”, contó.
Pinsón también reveló que perdió el conocimiento durante algunos segundos. “No sé cuánto tiempo estuve. Habrán sido cinco segundos. Cuando abrí los ojos ya estaba toda la gente alrededor ayudándome”, recordó.
Lejos de victimizarse, el periodista habló con crudeza sobre las dificultades diarias que enfrenta por el avance de la enfermedad. “Tengo caídas habituales, problemas con el habla y con la escritura. No estoy diez puntos”, admitió.
Actualmente, Emiliano continúa en España realizando un tratamiento experimental cuyo objetivo no es curar el Parkinson sino intentar frenar su avance. Incluso reveló que todavía no sabe si está recibiendo la medicación real o placebo dentro del ensayo clínico.
“Eso lo vamos a saber entre junio y julio”, explicó. A pesar del duro episodio, Pinsón buscó transmitir tranquilidad y dejó en claro que seguirá adelante con el tratamiento mientras intenta mejorar su calidad de vida.