–¿Cómo define ese estilo de humor en el contexto actual?–Le diría que es un humor con características muy orientadas a la identificación del argentino. Cuando Carlos Mentasti pensó este asunto lo hizo con el mecanismo identificatorio y juntó un italiano, un gallego, un porteño clásico, que puede ser un rosarino o un bahiense, los tres porteños argentinos, que somos muy parecidos en eso, y un galán como Berugo Carámbula. Y con un lenguaje de humor directo, simple, que no es calificativo, sino descriptivo. Es el humor que llega más directamente, con menos especulación, un poco más naif, pero no por eso deja de ser pícaro, de tener segunda intención. Hoy hay expresiones de humor muy buenas, pero eso no está presente.
–Mencionó la vejez del material. ¿Cómo afecta al estilo de humor pícaro el hecho de que hoy todo lo relacionado con el erotismo y la sensualidad está disponible en internet?–Eso está por verse. Pero hay algo que sí puedo decir y es que no hay un solo estilo en la manera de aproximarse al sexo como elemento de exhibición. No es lo mismo un desnudo del Renacimiento que una fotografía en blanco y negro de los años ’40. No es lo mismo esta sexualidad ya casi desprovista de sensualidad que tiene como un viso porno, una forma reiterativa de exhibir. En cambio en lo nuestro, están las chicas bonitas, están en malla, pero es casi ingenuo el vínculo. Señala más cierta tontería del hombre que se cree capaz de llegar a cualquier objetivo sexual y lo que hace es exhibir su propia limitación.
–¿Por qué cree que el humor no es tan frecuente hoy en el cine argentino?–Nuestras películas tienen una factura industrial. Este género requiere inversiones importantes y a veces se orientan hacia otro lado y tenemos una competencia despiadada. Las salas son propiedad desellos internacionales y tienen su programación anual preparada, tienen tanques y no pueden asegurarles que va a tener todas las semanas un tanque. Y con el humor hay una búsqueda por otros lados. Ahí no puedo arriesgar una teoría, pero también a veces hay una cuestión de prestigio social o de grupo. Hay políticas estatales más orientadas a promover o sostener algún tipo de expresión. Y además, son rachas. Yo le aseguro que si esta película camina bien, como seguramente va a ocurrir, van a aparecer algunas producciones de este género.
47 Ronin -
Clasificación PM 13
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Actores Keanu Reeves, Hiroyuki Sanada , Ko Shibasaki
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Director Carl Rinsch
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Duración 117 minutos
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Origen Estados Unidos
Es una de las leyendas más antiguas de Japón, en la que Kai, un paria, se une a Oishi, líder de los 47 Ronin. Juntos intentarán vengarse del temerario traidor que mató a su señor y los condenó al destierro. Para restituir el honor a su tierra natal, los guerreros se lanzan a una búsqueda con duras pruebas al filo de la muerte. Después de presentar con éxito tres cortometrajes, Carl Rinsch debuta en la dirección de su primer largometraje. Actúan Keanu Reeves, Hiroyuki Sanada y Ko Shibasaki.
Caminando con dinosaurios -
Clasificación ATP
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Duración 85 minutos
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Directores Barry Cook, Neil Nightingale
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Origen Estados Unidos y Gran Bretaña
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Guión John Collee
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Género documental
Esta adaptación a la pantalla grande de la serie homónima de documentales de la BBC cuenta la historia de dos dinosaurios hermanos que quieren seguir los pasos de su padres en el Polo Norte. El filme recurre a la tecnología de animación CGI, con escenografías registradas en Alaska y Nueva Zelanda, a las que se le incorporan las figuras en 3D. Berry Cook, que comenzó a filmar en Súper 8 a la vez que dibujaba caricaturas, y Neil Nightingale, que produce y dirige documentales desde fines de los ’90, debutan así en la gran pantalla.