El humorista Cacho Garay fue detenido tras un allanamiento en su casa de Luján de Cuyo, Mendoza. En el operativo la Policía secuestró cinco armas de fuego, un machete y un hacha.

El humorista más complicado en su causa por violencia de género. (Foto: archivo).
El humorista Cacho Garay fue detenido tras un allanamiento en su casa de Luján de Cuyo, Mendoza. En el operativo la Policía secuestró cinco armas de fuego, un machete y un hacha.
El procedimiento fue ordenado por la Unidad Fiscal de Violencia de Género tras una de denuncia de la esposa del cómico, que recurrió a la Justicia luego de un episodio de violencia en un hotel de la ciudad cordobesa de Carlos Paz, el fin de semana.
Según trascendió, la pareja de Garay acudió a un centro de ayuda para mujeres porque él se negaba a dejar la casa que compartían en Mendoza. En la denuncia, la mujer indicó que es victima de "violencia física, económica y sexual" desde hace 13 años.
En su Facebook, el humorista rompió el silencio. En la publicación aseguró que es inocente y agradeció a sus fanáticos: “Gracias a los miles de mensajes de apoyo, y gracias a Dios porque mi verdad me mantiene la conciencia cristalina”.
En su Facebook, el humorista rompió el silencio. En la publicación aseguró que es inocente y agradeció a sus fanáticos: “Gracias a los miles de mensajes de apoyo, y gracias a Dios porque mi verdad me mantiene la conciencia cristalina”.
En la imagen con la que acompañó el posteo incluyó una frase que se le atribuye al pintor español Salvador Dalí: “Que hablen bien o mal, lo importante es que hablen de mí, aunque confieso que me gusta que hablen mal, porque eso significa que las cosas me van muy bien. De los mediocres no habla nadie, y cuando lo hacen solo se dicen maravillas”.