En el vídeo, después de una pregunta jocosa sobre su canción favorita de los Rolling Stones, se ve como el intérprete británico se queda esperando a las puertas del club.Tras una primera negativa, exclama: “¿Qué tan famosos tenemos que ser? Necesitamos otro éxito”, les dice a sus acompañantes, un trío que ha conseguido algunos de los mayores éxitos del rock y del pop. Tras una segunda intentona, y su correspondiente negativa, se ve a sir Paul McCartney abandonar el lugar en coche.Poco después, ya disfrutaba de la fiesta organizada por la discográfica Republic Records en otro local de la ciudad, donde alternó con cantantes como Tony Bennett, Taylor Swift o The Weeknd, modelos como Alessandra Ambrosio o Bella Hadid y actrices como Kaley Cuoco (The Big Bang Theory).Al ser preguntado sobre el veto a su salida de la fiesta, Tyga, de 26 años, comentó que ambos son de generaciones distintas, pero que si lo hubiese visto se hubiese asegurado de que McCartney entrara en el local -aunque tampoco pareció afectarle su despiste-.Si el año pasado se convirtió en una de las sensaciones de la ceremonia de los Grammy con su actuación junto a Rihanna y Kanye West, parece que este año McCartney recordará los premios por un motivo bien distinto. Ser uno de los compositores que más discos ha vendido no le fue suficiente como credencial. (El País)