El retroceso de la inversión estuvo explicado principalmente por la disminución de 18,1% en maquinaria y equipo y de 19,6% en equipo de transporte. En el caso de maquinaria y equipo, el componente nacional cayó 11,5% y el importado descendió 20,6%. En tanto, dentro del rubro transporte, los equipos nacionales retrocedieron 26,4% y los importados 5%.
El consumo privado estuvo impulsado en gran medida por el incremento de los bienes importados, especialmente bienes de consumo final y automóviles. (Foto: archivo)
En materia de oferta, el sector que más contribuyó al crecimiento del PIB fue Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con una expansión de 18,1% y una incidencia positiva de 1,05 puntos porcentuales sobre el resultado general.
La actividad pesquera encabezó las subas sectoriales con un crecimiento de 27,5% interanual, seguida por Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con 18,1%, y Explotación de minas y canteras, con 12,3%.
También mostraron avances Intermediación financiera, con un incremento de 7,5%; Hogares privados con servicio doméstico, con 6,3%; Hoteles y restaurantes, con 2,8%; Construcción, con 2,5%; Transporte, almacenamiento y comunicaciones, con 2,3%; Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, con 0,9%; Servicios comunitarios, sociales y personales, con 0,7%; Servicios sociales y de salud, con 0,5%; y Enseñanza, con 0,1%.
Los rubros que retrocedieron
Por el contrario, la industria manufacturera registró una caída de 1,7%, convirtiéndose en el sector con mayor incidencia negativa sobre el PBI. Junto con la Administración pública y defensa, que retrocedió 1,4%, ambas actividades restaron en conjunto 0,3 puntos porcentuales al crecimiento de la economía.
También mostraron resultados negativos los sectores de Electricidad, gas y agua, con una baja de 1,1%, y Comercio mayorista, minorista y reparaciones, que descendió 0,3%.
Las estimaciones oficiales indican además que la oferta global de la economía cayó 0,1% interanual durante el primer trimestre. El resultado se explicó por el crecimiento del PBI y por una reducción de 7,5% en las importaciones de bienes y servicios medidas en términos reales.
En la comparación desestacionalizada con el cuarto trimestre de 2025, las importaciones disminuyeron 2,5%, las exportaciones retrocedieron 3,1%, el consumo privado avanzó 0,8%, el consumo público cayó 2,4% y la inversión volvió a mostrar una variación negativa de 1,7%.
De esta manera, la economía argentina logró sostener el crecimiento durante el arranque de 2026 gracias al impulso de las exportaciones y de sectores vinculados al agro, la minería y la pesca. Sin embargo, la persistente caída de la inversión y el retroceso de la actividad industrial aparecen como los principales factores de preocupación para la evolución de la actividad en los próximos meses.
El ministro de Economía, Luis Caputo, compartió los datos de la actividad económica en su cuenta de la red social X y afirmó que "el nivel de actividad alcanzó un nuevo récord histórico en el primer trimestre de 2026".