El periodista deportivo señaló que siente que no tiene nada para decir, que pueda llegar a ser interesante para Andy o la audiencia. "No tengo muchas ganas de hablar en otros lugares que no sean mis programas. Tengo muchas horas al aire. Tampoco quiero cansar a la gente. ¿A qué iría? ¿A contar qué?", afirmó.
Mas allá del ida y vuelta, Fantino mencionó que no hay ningún tipo de enemistad entre ellos. "Ninguna de las cosas que podría decir le podrían resultar interesantes a Andy. Ya se lo había dicho. En su momento lo habíamos hablado, con muchísimo respeto, claro, porque es un pibe de mi generación. Yo creo que lo dijo en broma”, aseguró.
Por último, la figura de América TV dijo que en el horario de PH: Podemos Hablar disfruta de otras actividades y no ve televisión. “Voy a ser honesto y juro que no es una crítica. No lo veo el programa porque los sábados para mí son sagrados, son mi día de desconexión. Los sábados leo, miro alguna serie, me conecto con mi novia. Laburo tanto que si veo televisión me quema el cerebro. Nunca lo he visto, sé de qué va porque levantan cosas y le va muy bien, pero no lo vi”, concluyó.