Al igual que muchas otras mujeres del ambiente artístico, Florencia Otero ha tenido que sortear situaciones indeseables durante su extensa trayectoria. Y ante esto, aquellas en las que era menor de edad, resultan las más alarmantes.

Al igual que muchas otras mujeres del ambiente artístico, Florencia Otero ha tenido que sortear situaciones indeseables durante su extensa trayectoria. Y ante esto, aquellas en las que era menor de edad, resultan las más alarmantes.
Invitada por Agustina Kämpfer a su ciclo de entrevistas Algo que Contar, la integrante de Flower Trip abrió su corazón y compartió cómo fue hacer su propio camino en la música desde muy pequeña, esforzándose por intentar comprender qué era correcto y qué no, cuando las cosas se salían de los carriles de lo aceptable.
Cuando la periodista le consultó si alguna vez sufrió alguna desubicación por parte de productores que intentaran algo que ella no quería, Otero fue contundente: “Absolutamente; me pregunto qué mujer no. A los 14 años hice una novela muy conocida, y cuando hacíamos pequeñas giras y shows, los de seguridad le preguntaban a mis compañeros varones, de mi misma edad, ¿cuál te gusta? Y ellos, que eran pibes hormonales, también avalaban que eso era así. Y lo peor de todo es que no nos hacía tanto ruido”.
Luego, manifestando su propia experiencia, agregó: “A esa misma edad, un productor me dijo que tuviéramos una reunión, que yo tenía una voz muy hermosa, que quería hacerme un disco. Y me dijo vení, pero no vengas con tu mamá, vení sola. Yo tenía mis momentos de lucidez y siempre iba acompañada. ¿Pero sabés la cantidad de personas que no? Y no por falta de lucidez. Lamentablemente, en lugar de entrenar todo eso para que no pase, tenemos que estar entrenando el por las dudas. Cuando sos chica, pensás: no tengo la experiencia suficiente para entender si esto está bien o mal, entonces debe ser así. Y hay muchos fantasmas y murmullos que dicen que el ambiente es así, dejándolo como ley, como si no hubiera otro modo”.
Las estadísticas de trastornos alimenticios en las mujeres son alarmantes. Y el drama de la distorsión en la auto percepción quizá sea más cruel en aquellas de menor edad. Como testimonio de ello, Florencia Otero visitó a Agustina Kämpfer en su ciclo Algo que Contar y dio cuenta de lo difícil que fue para ella transitar opiniones despectivas sobre su aspecto físico cuando era una adolescente e, increíblemente, también tras convertirse en madre.
Al ser abordada por la conductora sobre el momento en el que un productor le dijo que si fuera anoréxica, sería exitosísima, Flor profundizó: “Fue una propuesta a que dejara de comer y a que me viera mal. Aparentemente, yo estaba mal para su visión y para la supuesta visión del resto, del medio. Es horrible pasar por eso. En mi adolescencia tuve varios trastornos de la alimentación por los mismos motivos, por trabajar de chica y que haya muchas exigencias. Que una vestuarista me diga: upa, ¿engordaste? Con el contexto de ese momento, dudaba, dudaba mucho. Si alguien me dijera eso hoy, le diría: sí, me clavé una birra el fin de semana y soy muy feliz, ¿hay algún problema? No estoy cómoda, ¿podés cambiarme de talle? Pero en ese entonces me angustiaba mucho, y de verdad dudaba”.
“Después de haber pasado por trastornos de la alimentación, a esto también me lo dijeron después de haber parido a Nina. Y empecé a cuestionarme: si mi cuerpo estaba bien, si esas oportunidades que no aparecían, tenían que ver con eso. Pensaba que quizá debería verme de otra manera, responder a un estereotipo, para que a través de ese vehículo pudiera llegar a mostrar que tengo algo más para dar. ¿Sabés la cantidad de personas a las que le pasa esto? Es gravísimo”, indicó.