Al margen de la decisión de Gran Hermano de sancionar con una amarilla a todos los involucrados en el complot (implica un descuento de 25 mil pesos del premio final), la jugada dejó secuelas en el grupo de "Los Primos", donde algunos, apelando a la ironía y al humor, dejaron en claro que no terminaron de digerir que Patricio no haya quedado en placa como sucedió con el resto.
