El boxeador de Santiago del Estero está al borde del nocaut. Dice que afuera de la casa la gente lo odia y que sólo se queda para que no lo llamen cobarde. Y no se equivoca.

El boxeador de Santiago del Estero está al borde del nocaut. Dice que afuera de la casa la gente lo odia y que sólo se queda para que no lo llamen cobarde. Y no se equivoca.