En el último tiempo Iliana y Mariana Calabró pasaron por algunas turbulencias en su relación, pero parece que todo va por buen camino y la mediática aseguró en una nota con Intrusos (América) que lograron reconciliarse.
En diálogo con Intrusos, Iliana Calabró reflexionó sobre el reciente distanciamiento que tuvo con su hermana Marina y reveló por qué se reconciliaron.

En el último tiempo Iliana y Mariana Calabró pasaron por algunas turbulencias en su relación, pero parece que todo va por buen camino y la mediática aseguró en una nota con Intrusos (América) que lograron reconciliarse.
"Las cosas con mi hermana están muy bien. Estuvimos hablando hasta ayer. Ahora no tengo mucho tiempo porque estamos de gira, pero donde hay amor, hay amor", sostuvo Iliana.
De todas formas, no se mostró indiferente ante sus distancias y reconoció: "Una semana estuvimos distanciadas, estaba viendo fotos y vi que una semana duró. Siempre voy a buscar reencontrarme con mi hermana, a veces ella se hace la difícil".
“La veo bien, con un poco menos de trabajo, me escucha. Está trabajando menos y está bueno”, aseguró dando a entender que le dio consejos acerca de cuestiones laborales.
Por último, habló acerca del romance con el periodista Rolando Barbano, que se vio envuelto en muchas polémicas, y declaró: "Están bien, me pone feliz verla bien".
Al aire en Calabró 107.9, la periodista Marina Calabró se refirió a la posibilidad de volver a la radio con Jorge Lanata tras su pelea con Rolando Barbano.
Es importante señalar que tras su decisión, tanto ella como él explicaron que la renuncia estaba estipulada hace tiempo. Según ellos, que Marina diera un paso al costado nada tenía que ver con su conflicto de pareja.
“Lo veo difícil, difícil... Fueron nueve años de hacerla en un determinado contexto, con un determinado equipo de trabajo, con un conductor que da la casualidad que es nada más y nada menos que Jorge Lanata”, expresó.
Marina remarcó que su decisión estuvo estrictamente ligado al recorte que sufrió su columna. “La columna se fue armando a imagen y semejanza de él y de su equipo; llegó a durar 45 minutos brutos, a veces hasta una hora. Esas condiciones son difícil que se vuelvan a dar porque era prácticamente un programa dentro de otro programa. Para hacer menos de lo mismo...”.
Y concluyó: “De hecho, yo renuncio a Lanata porque para hacer una columna de 10 minutos... No estaba contenta con el resultado. Me parecía que no podía lucir el trabajo de 9 años”.