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A CORAZÓN ABIERTO

La confesión que Jana Maradona ocultó por años sobre Diego y por qué lo perdonó

En una profunda entrevista, Jana Maradona repasó su historia personal en la que detalló cómo se enteró que el Diez era su padre, cuándo decidió ir a buscarlo y cuál fue el vínculo que lograron forjar hasta el día de su muerte.

13 de mayo de 2026 - 11:15
La confesión que Jana Maradona ocultó por años sobre Diego y por qué lo perdonó
La confesión que Jana Maradona ocultó por años sobre Diego y por qué lo perdonó

Con apenas 30 años, Jana Maradona lleva sobre sus espaldas una historia atravesada por ausencias, dudas y una búsqueda que terminó cambiándole la vida para siempre. Invitada a La Sesión, el ciclo que conduce Sofi Calvo, abrió su corazón como pocas veces y repasó cómo fue crecer lejos de Diego Maradona, convivir con un apellido que muchos ponían en duda y el momento exacto en el que decidió enfrentarse a su propia historia.

Cada vez que le preguntan de dónde viene, Jana responde sin vueltas: del kilómetro 30, cerca de Don Torcuato. Allí transcurrieron sus años de infancia y adolescencia junto a su mamá, su hermano menor y su abuela. "Ahí están todos mis recuerdos de niña", recordó.

Aunque desde afuera parecían una familia tranquila, puertas adentro había un vacío imposible de ignorar. En el colegio, las tareas sobre el árbol genealógico siempre dejaban expuesta una ausencia que la acompañó durante años.

Al hablar de su mamá, Jana se emociona y no ahorra elogios. "Es la mujer más fantástica, carismática, hermosa y divertida", expresó. Pero por encima de todo, destacó la sinceridad con la que manejó una situación tan delicada. "Lo que más valoro es que siempre me habló con la verdad".

Fue justamente Valeria Sabalain quien, desde muy chica, le explicó quién era su padre. Sin esconderle nada, le contó que Diego Maradona era una figura pública y que, por motivos que solo él conocía, no formaba parte de su vida. También le dejó en claro que, si algún día quería buscarlo, la iba a acompañar.

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Sin embargo, convivir con el apellido Maradona nunca fue sencillo. "Los nenes me decían que no me creían. Y me sigue pasando hasta hoy", contó. Con el tiempo aprendió a no desgastarse intentando convencer a nadie: "Si no me querés creer, no me creas".

Durante gran parte de su vida mantuvo una postura firme respecto a su padre. "Yo decía que si él no quería conocerme, yo tampoco quería conocerlo a él", lanzó, fiel a su estilo frontal.

Pero dos pérdidas familiares la hicieron replantearse todo. Primero murió su abuela, tras atravesar un cáncer de pulmón. Tiempo después, su tío falleció en un accidente de moto el mismo día de su cumpleaños. Ese golpe inesperado le cambió la manera de ver la vida. "Ahí entendí que cualquiera se puede morir en cualquier momento. Pensé que también se podía morir mi papá y que yo quería verlo aunque fuera una vez".

Ese tío había sido una figura fundamental para ella. Practicaba taekwondo y siempre le repetía una enseñanza que quedó marcada para siempre en su cabeza: "Espíritu indómito. Si querés algo, andá con todo".

Jana Maradona - entrevista

El día que Jana Maradona decidió que quería conocer a su padre

A los 14 o 15 años, Jana Maradona finalmente le dijo a su mamá que quería conocer a Diego. En ese momento todavía seguían adelante los juicios por filiación y alimentos, ya que él no se había presentado a realizarse el ADN. "A mí la Justicia me dio el apellido", aclaró.

Lo que vino después parecía una película. Entre abogados, periodistas y contactos, lograron enterarse de que Diego estaba entrenando en un gimnasio de Buenos Aires durante una de sus visitas al país en 2014. El dato llegó gracias a Cora de Barbieri, a quien Jana recordó con enorme cariño.

Cuando recibió la noticia, no dudó. "Vos si querés ir otro día, yo voy ahora", le dijo a su mamá. Ya en el gimnasio, se acercó al mostrador y habló sin rodeos: "Hola, soy Jana, la hija de Diego, y vine a conocerlo".

Minutos después ocurrió el encuentro que le cambió la vida. Primero se abrazaron Diego y Valeria. Él le pidió perdón. Luego llegó el turno de Jana. "Antes de conocerlo yo pensaba que era un monstruo. Después entendí que era humano".

jana maradona diego maradona.jpg

La pregunta que guardó durante años finalmente salió de su boca: "Quiero saber si soy tu hija". La respuesta de Diego fue inmediata: "¿Cómo no, mamita? Si sos igual a mí".

Desde entonces compartieron seis años intensos. Según relató Jana, en privado él le repetía constantemente cuánto lamentaba el tiempo perdido. "Fui un pelotudo, perdoname por todo lo que me perdí", le decía.

Hasta que un día ella decidió ponerle un límite a esa culpa. "Pará, ya está. Yo ya te perdoné", recordó. Y cerró con una frase tan simple como contundente: "Con mi papá fue infinitamente más hermoso de lo que me imaginaba".

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