Por su parte, Willy, uno de los guardaespaldas de Fort que estuvo en las horas finales del empresario, relató en el ciclo que conduce : "Es muy aventurado hablar de mala praxis y si lo pensaría, me lo guardaría para mí, jamás lo diría. Es un tema bastante complicado como para meterme”.
“Yo digo que es extraño todo lo que pasó, nadie lo esperaba. En Miami era otra cosa, todos nos mirábamos como diciendo ‘acá puede pasar' porque era un caos. El era como el ave fénix, lo veías destruido por operaciones complicadísimas y después lo veías en la calle como si nada. Renacía de la nada", concluyó Willy..