Jennifer Lawrence ganó el Premio Oscar por su actuación en la película “El lado bueno de las cosas”.

Jennifer Lawrence ganó el Premio Oscar por su actuación en la película “El lado bueno de las cosas”.
Sin embargo, la destacada actriz prefirió no tener más la estatuilla en su casa porque sostiene que le daba “sensaciones negativas”.
Al parecer, algunos inconvenientes que habría tenido durante este último tiempo hicieron que les entregue el galardón a sus padres para que estos lo guarden.
“Mis padres se lo llevaron a Kentucky porque me sentía muy rara teniéndolo en exposición en mi casa. Si alguien viene, no quiero que me recuerden por eso. Desprende una cierta energía negativa”, manifestó la actriz.
Parece que Lawrence hace caso a sus pensamientos místicos y le adjudica al Oscar su mala fortuna. ¿Habrá hecho bien o fue algo absurdo? Veremos si le cambia la suerte.