“No señor, no creo que lo haga. En realidad, lo que voy hacer es… ¡renunciar! Dios mío, lo hice. ¡De verdad, renuncie!”, se le oye decir al malo de Springfield.Su jefe reacciona con una: “Nadie me deja”, e inmediatamente activa un sistema amenazante para convencer a Smithers a desistir de renunciar. Sin embargo, es Burns quien cae en la trampa, pues se le olvida que fue su asistente quien había construido el sistema.Smithers es el ayudante y asistente personal de Montgomery Burns, dueño de la Planta de energía nuclear de Springfield, y hace una semana también dio que hablar al conocerse más detalles del capítulo en el cual saldrá del closet.