
Tras participar en dos grupos musicales, Breakfast Club y Emmy, en 1982 firmó con Sire Records (filial de Warner Bros. Records) y lanzó su álbum debut Madonna en 1983. Siguió lanzando una serie de álbumes en los que encontró una inmensa popularidad, superando los límites de contenido de las letras de sus canciones y explotando las imágenes en sus vídeos musicales, que a lo largo de su carrera se han convertido en piezas de arte. Muchas de sus canciones han alcanzado el número uno en las listas musicales de varios países alrededor del mundo. De Nueva York a Lisboa pasando por Marrakech. En la actualidad, Madonna vive en la capital lusa y ha anunciado que publicará nuevo disco antes de final de año. Antes de eso, este jueves, celebra su 60 cumpleaños por todo lo alto en la ciudad de Marrakech, desde donde ya ha publicado algunas imágenes en su cuenta de Instagram.
La cantante aprovecha su sesenta cumpleaños para lanzar en Facebook una campaña solidaria que busca recaudar fondos para ayudar a los niños en Malaui, país africano en el que Madonna adoptó a cuatro de sus seis hijos. Teniendo en cuenta la ajetreada carrera y vida social de una artista que siempre ha querido ser el centro de atención, 2018 ha sido un año relativamente calmado para Madonna, que en los últimos meses ha aparecido en los medios, sobre todo, por los inconvenientes y molestias que ha ocasionado su mudanza a Lisboa.
Más feminista que nunca a los 60 años. A la espera de un nuevo álbum tras el ya lejano "Rebel Heart" (2015), la popularidad de Madonna no corre peligro, ya que cada movimiento de la cantante, en cualquier dirección y en cualquier ámbito, se sigue observando y analizando con la atención que solo se dedica a los mitos. Así, la exitosa gira "Rebel Heart Tour", que cruzó el planeta entre 2015 y 2016, vendió más de un millón de entradas y recaudó unos 170 millones de dólares (149 millones de euros), según los datos de la revista especializada Billboard.
Madonna permanece muy vigente como faro y ejemplo para las jóvenes artistas y en los últimos tiempos ha acentuado aún más su perfil feminista. "Gracias por reconocer mi capacidad para continuar mi carrera durante 34 años frente a una flagrante misoginia, sexismo, acoso constante y abuso incesante", dijo Madonna en diciembre de 2016, al recibir el premio a la Mujer del año de Billboard, en un discurso muy alabado en el que detalló el salvaje machismo que impera en la industria musical.
Y a comienzos de 2017 participó por sorpresa en la Marcha de las Mujeres de Washington, una histórica y multitudinaria manifestación feminista en la que atacó las ideas machistas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Sus canciones, número uno en las listas musicales mundiales como "Material Girl", "Like a Virgin" o "Like a Prayer", la cantante construyó una carrera camaleónica de pop basada en la controversia y el escándalo, especialmente cuando cruzaba (y lo hizo de manera muy habitual) los motivos sexuales con los religiosos.
Y aunque su sensualidad ante el micrófono apelaba a la tentación, el placer y el disfrute, Madonna también ha destacado por su fría ambición, por ser muy calculadora y por controlar con cuidado todos y cada uno de sus pasos. Un ejemplo de ello fue el importante uso que le dio a los videoclips, toda una novedad en los años ochenta y que supuso una fabulosa herramienta publicitaria para su obra. Objetivo fetiche de la prensa del corazón, Madonna ha vivido famosos romances con Sean Penn, Warren Beatty, John F. Kennedy Jr. o Guy Ritchie.