La realidad es que la jornada del 20 de febrero de 1981 fue tan maradoniana como todas las posteriores. Después de firmar con Boca, Diego se fue a almorzar a una cantina de la Boca con Guillermo Blanco y Cysterszpiler.
De allí viajó a La Candela para conocer a sus nuevos compañeros y a su DT, y un par de horas más tarde volvió a dirigirse a la Bombonera, donde por la noche disputó un amistoso en el que jugó el primer tiempo para Argentinos y el segundo, para Boca.
Luego, volvió con sus compañeros a La Candela y siguió concentrado para debutar, de manera oficial, apenas dos días más tarde ante Talleres de Córdoba, también en Brandsen 805. Al mismo tiempo, Diego siempre estableció Barcelona y el año 1983 como el lugar y el momento en el que comenzó a consumir estupefacientes. Y el vínculo con Coppola comenzó en 1985.