La noche del miércoles 18 de mayo fue una fiesta en el Teatro Opera Orbis. Ya en las inmediaciones de la sala se vivía desde temprano un clima de absoluta alegría al ver llegar grupos de amigos y familias, desde niños muy pequeños hasta abuelos, parejas… todos dispuestos a volver a reencontrarse con la música de Abel y esta posibilidad de disfrutar nuevamente de un concierto suyo en una sala tan mágica y especial como esta.
