La capital no tardó en abrirle algunas puertas. Su nombre empezó a aparecer en circuitos cada vez más relevantes, participando en eventos como Cosquín Rock, el Billboard Music Festival Online y también como artista invitada en Lollapalooza. Un recorrido que, aunque emergente, ya mostraba señales de consolidación.
Pero más allá de los escenarios, el verdadero crecimiento ocurrió en lo interno: la búsqueda de una identidad propia.
Una identidad difícil de encasillar
Desde sus primeros lanzamientos, Guada Casales dejó en claro que no quería ser una artista más dentro de una categoría definida. Su primer single, “Confundidos”, marcó el inicio de un camino que coquetea con el R&B alternativo, pero que rápidamente se despega de cualquier etiqueta rígida.
Inspirada por figuras como Lana Del Rey, Billie Eilish y Labrinth, su música construye atmósferas envolventes, con bajos profundos y matices agudos que generan una experiencia emocional intensa.
Sin embargo, con el paso del tiempo —y tras un viaje clave a Estados Unidos— su sonido evolucionó hacia algo aún más personal. Una mezcla difícil de clasificar, que no responde a géneros sino a sensaciones.
“Si mi música no existe como género, entonces voy a crear una identidad”, resume la propia artista, dejando en evidencia su postura frente a la industria.
Embed - Guada Casales - CON ELLA (Video Oficial)
Letras que incomodan: entre la vulnerabilidad y la verdad
Si hay algo que distingue a Guada no es solo su sonido, sino su forma de escribir. Sus letras se construyen desde la honestidad más cruda, abordando desde experiencias personales hasta emociones complejas que muchas veces resultan incómodas.
Habla de pensamientos ocultos, vínculos intensos, contradicciones internas y también de historias ajenas, poniéndose en el lugar de otros para narrar desde distintas perspectivas. Su obra transita entre la sensibilidad y la fortaleza, entre la fragilidad y la resiliencia.
En cada canción, hay una intención clara: generar una conexión emocional duradera.
La artista lo define de una manera particular: busca que su música funcione como una “memoria”. Una especie de archivo emocional al que las personas puedan volver en distintos momentos de su vida.
“CON ELLA”: una canción que habla de adicción sin nombrarla
En ese camino de introspección aparece “CON ELLA”, una de sus composiciones más significativas hasta el momento. A primera escucha, puede parecer una canción de amor o desamor. Pero detrás de esa interpretación superficial se esconde un mensaje mucho más profundo.
La canción no está dedicada a una persona, sino a una etapa de su vida. “CON ELLA” es, en realidad, un diálogo con la adicción.
Se trata de un reencuentro consigo misma, una especie de despedida simbólica a conductas que, según relata, formaban parte de su rutina: el consumo de marihuana, el alcohol, la vida nocturna y el sexo casual como formas de evasión.
La canción pone en palabras una lucha interna, donde el reconocimiento del vacío es el primer paso hacia el cambio.
El punto de quiebre: elegir otro camino
El impulso para escribir este tema no fue casual. Según cuenta la propia artista, nació de una necesidad urgente de transformación.
Durante años, sostuvo la idea de que para crear música profunda era necesario vivir experiencias intensas, incluso autodestructivas. Pero en un momento decidió cuestionar esa lógica.
“Ya no quiero crear desde la destrucción”, plantea. Y ese cambio de perspectiva marcó un antes y un después.
Dejar atrás ciertos hábitos implicó también redefinir su proceso creativo. Entendió que podía escribir desde un lugar más sano, sin depender de estímulos externos ni sustancias.
“CON ELLA” es, en ese sentido, una declaración. Una forma de decirse a sí misma que ya no necesita perderse para poder encontrarse.
El valor de la vulnerabilidad en su proceso creativo
A la hora de componer, Guada Casales no negocia un aspecto fundamental: la honestidad. Cada canción es un ejercicio de exposición emocional, donde se permite mostrarse sin filtros.
Ya no busca encajar en lo socialmente aceptado ni responder a expectativas externas. Su prioridad es ser fiel a su experiencia, incluso si eso implica incomodar o ser juzgada.
En ese proceso, aparece una idea central: la música como experiencia compartida.
No se trata solo de contar una historia, sino de generar un impacto en quien escucha. Que cada persona pueda apropiarse de la canción, resignificarla y convertirla en parte de su propia historia.
Lo que viene: una apuesta cinematográfica
El presente de Guada Casales no se detiene. Mientras continúa consolidando su identidad, ya proyecta su próximo paso artístico.
Las nuevas canciones que prepara apuntan a un universo más cinematográfico, donde el sonido, las letras y las atmósferas construyan una experiencia similar a la de una serie o película.
Esta búsqueda no es casual. Durante un reciente viaje a Los Ángeles, tuvo la oportunidad de convivir con profesionales que trabajan en la creación musical para cine. Esa experiencia amplió su visión y reforzó uno de sus grandes objetivos: componer para la pantalla grande.
La idea es clara: crear canciones que no solo se escuchen, sino que también se “vean” y se sientan como escenas.