El videoclip de Cúrame se consagra como la tercera entrega dentro de la propuesta estética de Young Doc.
Rompiendo por completo con la clásica visual urbana y callejera a la que nos tiene acostumbrados, el video nos sumerge en una atmósfera de ensueño y liberación. Vestido completamente de blanco, se lo ve a El Doctor flotando sobre el cielo, viajando y hasta pescando sentado arriba de una nube.
De esta manera, el artista sigue atravesando obstáculos y agujeros negros, esta vez, hechos de nubes, arcoíris y océanos. Sonriendo y en paz, la narrativa visual acompaña a la perfección el mensaje de la canción: no importa qué tan rota esté la vida, él sigue flotando porque hay esperanza y luz.