Len Blavatnik, un mangnate ruso que cumplió años, contrató a Natalia Oreiro para que personificara a Evita en su fastuosa fiesta en un castillo, donde la charrúa interpretó "Don't cry for me Argentina".

Len Blavatnik, un mangnate ruso que cumplió años, contrató a Natalia Oreiro para que personificara a Evita en su fastuosa fiesta en un castillo, donde la charrúa interpretó "Don't cry for me Argentina".
Blavatnik, empresario cuya fortuna está valuada en 19 mil millones de dólares, es socio de Alan Faena- quien hizo de intermediario entre la actriz y el millonario- y había quedado encantado con Natalia cuando la vio en "Gilda. No me arrepiento de este amor".