Nunca olvidó sus orígenes, por eso, en el diálogo que mantuvo con La Capital, no dudó en dedicarle el premio a sus padres. "Son lo que siempre me apoyaron", confesó orgullosa.Siempre le gustaron los espectáculos de revista, el pole dance y strip dance. Y lo hizo siempre que se le presentó la oportunidad. De hecho, hasta hace poco trabajó en la revista "Te reís o reventás con la revista", en el bar Olimpo, de Corrientes y Mendoza.Paola se mostró muy feliz por el reconocimiento que obtuvo en Buenos Aires y no es para menos, es la primera vez que gana un premio de estas características. "Había ido dos veces a Córdoba, y fui distinguida como primera princesa, nunca como reina", contó.La belleza y el escenario no es todo lo que pasa por la cabeza de Pao. Ella asegura que quiere aprovechar este premio para "representar a la comunidad trans, realizar charlas en escuelas para concientizar sobre el bullying y la discriminación que sufren las chicas".